Voluntarios para que los alumnos aprendan solos
El García Bellido transforma su proyecto de Comunidad de Aprendizaje para saltar a los Grupos Heterogéneos Interactivos

Los Grupos Heterogéneos Interactivos se desarrollan en la biblioteca del centro.
El Instituto García Bellido es un centro que construye día a día un proyecto de integración con la mira enfocada siempre en el aprendizaje de su heterogéneo estudiantado. Hace una década, el centro comenzó a trabajar una comunidad de aprendizaje, en la que profesores, familias, vecinos y asociaciones se implicaban en la formación del alumnado para mejorar los resultados académicos y la convivencia.
Un centro ubicado en el extrarradio, con representación de 17 nacionalidades, estudiantes de etnia gitana y familias con rentas bajas componen la idiosincrasia del Bellido, que ha ido transformando aquellas comunidades de aprendizaje en nuevos proyectos innovadores que ha transformado «para adaptarlo a las nuevas situaciones, hemos continuado con actividades las actividades que daban buenos resultados y hemos evolucionado las estrategias», explica la directora Giovanna García Castrillo, quien destaca que una de las iniciativas actuales son los Grupos Heterogéneos Interactivos.
«El profesor deja de lado la clase magistral y se convierte en un guía. Distribuye a los alumnos en grupos heterogéneos —que estén compensados— y con ellos está un voluntario», explica la directora, para incidir en que los voluntarios, 33 este curso, son familiares de los alumnos, universitarios, profesores de la Universidad de León o profesores jubilados que se suman a la clase. «Se trata de que el alumno aprenda de otros alumnos, el aprendizaje de igual a igual. Ellos mismos se ayudan, porque el voluntario tan sólo dirige al grupo», señala García Castrillo, quien explica que la actividad se desarrolla en la biblioteca y «cada quince minutos, los chicos van cambiado de actividad, mientras el voluntario se mantiene en la misma».
A través del programa Proa + el García Bellido continúa con otras actividades como el refuerzo de aprendizaje por las tardes, incluidas formación a las familias, pero también realizan proyectos de inteligencia emocional, trabajan la convivencia o la creatividad, hacen tertulias dialógicas y buscan metedologías innovadoras, además de tener Erasmus. Los resultados están ahí y el García Bellido sigue creciendo y ha pasado los 320 a los 403 alumnos este curso.
Los docentes de la Universidad de León que pusieron en marcha el proyecto de la comunidad de aprendizaje, Enrique Javier Diez y Alfredo Rebaque-Gómez, achacan, según EFE, a la alta rotación docente y a la falta de apoyo institucional que la comunidad de aprendizaje se haya ido apagando en el Bellido. La directora remarca, de hecho, que tan sólo queda ella de los docentes que habían hace una década en el instituto para añadir: «El proyecto se fue diluyendo, pero asentándose y transformádose, porque aprovechamos lo que mejor nos funcionaba».