Un anticuario de León, cómplice en la trama de las exmonjas de Belorado por vender patrimonio
Durante la mañana de este viernes los tres han sido puestos en libertad

Las exreligiosas del convento de las Clarisas de Belorado, Laura García de Viedma (c) y Susana Mateo (d), María Paz (i), declaran en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Briviesca. EFE/Santi Otero
La investigación sobre la cisión de las monjas clarisas de Belorado (Burgos) ha dado un giro judicial con la detención de tres personas, incluyendo a un anticuario de la provincia de León, por su presunta implicación en la venta irregular de piezas de alto valor histórico y artístico pertenecientes al patrimonio del convento.
La Guardia Civil, en el marco de la operación, detuvo este jueves a la exabadesa, Laura García de Viedma, a otra exreligiosa, Sor Paloma, y al anticuario leonés. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial en Orduña (Vizcaya).
Sin embargo, durante la mañana de este viernes los tres han sido puestos en libertad.
Según fuentes cercanas a la investigación, el anticuario, cuya identidad no ha sido revelada, fue arrestado como presunto autor de un delito continuado de receptación. Este delito implica la adquisición de bienes cuya procedencia ilícita se conoce o se debería conocer.
La investigación se centró en el traslado y la venta de valiosos objetos de arte, catalogados como Patrimonio Histórico Español, que se encontraban en el Monasterio de Santa María de la Bretonera, en Belorado. Las exmonjas, bajo la dirección del falso obispo Pablo de Rojas, habrían presuntamente intentado vender estas piezas tras abandonar la Iglesia Católica.
El anticuario leonés habría actuado como intermediario o comprador de algunas de estas obras sin haber solicitado la acreditación de su lícita procedencia, requisito indispensable al tratarse de patrimonio catalogado.
La detención del anticuario subraya el alcance geográfico de la trama, que se extiende más allá de los muros del convento. Tras la detención, las autoridades habrían realizado registros, incluida la nave industrial del anticuario en la provincia de León, para tratar de recuperar las piezas de arte y obtener más evidencias sobre el circuito de venta utilizado.
Las detenciones confirman el componente económico de la cisión religiosa, poniendo el foco en el intento de las exmonjas de monetizar el patrimonio del monasterio, valorado en miles de euros.