Rosa Díez: «No hay mayor corrupción que legitimar el terrorismo y eso lo hizo Zapatero»
Exintegrante del PSOE y fundadora de UPyD. León alberga este sábado (Salón de actos del Ayuntamiento, 12.30 horas) la presentación del libro que achaca al expresidente leonés las causas del descrédito en el panorama político actual: «Que trajera aquí el Inteco o la UME no le redime de todo lo demás»

Rosa Díez, en imagen de archivo reciente.
Presenta este sábado su último libro: «La sombra, memoria histórica de Zapatero». Será a las 12.15 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento de León, de la mano de Think Tank Acción Liberal. Rosa Díez viaja a la cuna del expresidente para sacar a la luz otra cara suya menos conocida, según su punto de vista.
-¿Por qué este libro y por qué ahora?
-Yo creo que este es un libro que es necesario para conocer y reconocer una historia reciente de España, y para no volver a cometer los mismos errores que nos han llevado a esta situación. Es la historia de un tiempo negro, desde mi punto de vista, es el origen de una época negra para la democracia española, pero es también la historia de una sociedad que dejó hacer, hasta el extremo de premiar incluso una nueva forma de hacer política que convertía en enemigos a la mitad de los españoles Es una contribución, si quieres, con minúscula, pero contribución al conocimiento y al reconocimiento de nuestra propia historia. Llevaba bastantes meses ya, antes de empezar a escribir el libro, escuchando, digamos un latiguillo cuando terminaban las tertulias o entrevistas a periodistas, escritores de opinión, incluso políticos, que después de escandalizarse, entre comillas, por la última hazaña del gobierno actual o de cualquiera de sus socios, terminaban diciendo: «Bueno, pero todo esto empezó con Zapatero».
-Pero, fíjese, viene a presentarlo a León, donde Zapatero trajo el Inteco, la UME, la Alta Velocidad, el final de ETA...
-Yo no quiero vender ningún mensaje, quiero contar una historia que está documentada y que cada cual saque sus conclusiones, ¿no? Si cualquiera de las cosas que tú me citas le redime de todo lo demás... Frente a la memoria histórica, que es un relato, yo quiero contar la historia y la cuento y la documento. Y la importancia de esos hechos políticos para transitar hacia lo que yo considero una época negra de nuestra democracia. Zapatero decidió hacerlo para conseguir una mayoría alternativa en la que sumaban a los enemigos tradicionales de la democracia, incluso a los enemigos mortales de la democracia. Entonces, esa es la historia. ¿Trajo la UME? No. ¿Quién trajo la UME? Hay decisiones políticas que son positivas, claro, hasta un reloj parado dos veces al día da bien la hora, pero lo que yo quiero es contar la historia.
-¿Usted está convencida de que Sánchez es una consecuencia de Zapatero?
-Si no hubiera iniciado un proceso de demolición del sistema del 78 con la deslegitimación de las bases del sistema, que es la concordia y el reencuentro entre hermanos y el acuerdo entre diferentes, si Zapatero no hubiera envenenado las bases del Partido Socialista durante la etapa en la que aún no era presidente del gobierno de España, convirtiendo a la derecha nacional (porque la otra derecha es la que ya con la que él gobierna) en enemigo, si Zapatero no hubiera legitimado la historia de ETA, no solamente sus crímenes, sino sus objetivos, que esa es la legitimación más peligrosa, pues Sánchez no hubiera podido hacer lo que ha hecho con todas las cuestiones que ha abordado, desde convertir a los herederos, prescriptores y defensores de la historia de ETA en socios preferentes, hasta la ruptura de lo poco que quedaba de los consensos, la desacreditación permanente de los jueces, de los periodistas, de los prescriptores de opinión o de las personas que no están en su banda, es decir, no hubiera sido posible. Sin un Zapatero primero no estaríamos en esta situación.
-¿Cuándo ha sido mayor el descrédito institucional, ahora con Sánchez o entonces?
-Es que empezó entonces y ha sido un continuo, es decir, como toda la vida. Cuando algo empieza a romperse, cada vez se va a más. Como no ha habido frenazo, cada vez va a más y cuando hay un proceso de demolición, de ruptura, pues si no se cose, al final se desgarra del todo, pero claro, si no se hubiera empezado a romper, o si se hubiera empezado a coser cuando se empezó a romper, cuando todavía se podía, pues nunca se hubiera llegado a esta situación. Pero vamos, que todo lo que puede empeorar, empeora, y si de Sánchez depende, que es la persona que en este momento está frente, pues empeorará, no hay más que ver. Ahora mismo, según lo que estamos hablando, lo que quiero decir es que no hay más que ver, en fin, todos los escándalos en los que estamos metiéndonos, que son productos de una época consecuencia, más que productos de una época negra. Déjame que te haga la reflexión, digamos clave de todo esto que estamos hablando. No hay corrupción mayor que legitimar a una organización terrorista, que legitimarla convirtiéndola en un partido político con el que hablar, no un partido político, la palabra no es esa, convirtiéndola en un interlocutor político. Zapatero convirtió a ETA en un interlocutor político con el que negoció las cuestiones políticas que nunca se puede negociar con una organización terrorista. Ningún gobierno había negociado con una organización terrorista, los gobiernos anteriores se habían centrado en hablar con ETA para que ETA dejara de matar, pero no para negociar aquello por lo que ETA mataba. Bueno, eso lo hizo Zapatero, eso es la legitimación, no solo de ETA como banda, eso que se llama blanquear, sino de los objetivos, cuando te pones a negociar con una banda terrorista, las cuestiones que la banda terrorista ha convertido en objetivos, su objetivo era ese, el totalitarismo, la exclusión de los que no pensaban igual, en fin, la destrucción de la sociedad plural y democrática. No hay corrupción mayor que esa. A partir de esa corrupción, todas las demás que nos escandalizan, porque son escandalosas, son, permíteme la expresión, pecados veniales, el pecado original está ahí.
-¿Por qué abandonó el PSOE?
-Porque todo aquello por lo que yo me presentaba, con el discurso que yo me presentaba a las elecciones, para lo que pedía el voto, el PSOE había dejado de representarlo en la práctica. Yo durante mucho tiempo, dentro de los últimos años, yo estaba en el Parlamento Europeo, te lo quiero recordar, era diputada en el Parlamento Europeo, y en los últimos años, desde que llegó Zapatero, yo estando dentro del PSOE y siendo cargo público, yo escribía, aparte de hablar internamente, escribía y planteaba todas estas reflexiones sobre la ruptura de los consensos.