Navidad León 2025: juguetes sí, pero bien pensados
Una carta con asesoramiento. Los regalos de Papá Noel o de Reyes Magos deben tener en cuenta la edad del niño, pero también que sea educativo, que le estimule, le permita imaginar y que le ilusione. Difícil tarea con tantas posibilidades
La oferta de juguetes es infinita, con lo que hay posibilidades para todas las edades, pero no todo vale y hay que valorar la edad de cada niño.
Cada vez la oferta de juguetes es mayor. La carta de los niños, ya sea a Papá Noel -que llega antes- o a los Reyes Magos, es extensa. En los anuncios de la televisión y en las jugueterías a los más pequeños se les van los ojos con la infinidad de posibilidades que tienen. Por eso, es importante que los padres asesoren a sus hijos a la hora de redactar su carta, para que, primando sus gustos, la elección sea buena y el juguete no quede arrinconado a los pocos días.
Cierto es que la oferta es infinita, pero hay que prestar atención a que en estas piezas enfocadas al juego se puede y se debe educar. Todos los niños pueden y deben jugar a lo que quieran. Se debe fomentar, sobre todo, que les permita interactuar y también que les incite a moverse, un aspecto a tener en cuente cuando son más pequeños. Que sean manipulables y, lo más importante, que les ayuden a imaginar, a viajar a lugares únicos y que les permitan crear. Que sirvan para jugar, en definitiva, para compartir y disfrutar.
Cada niño es un mundo, pero la edad es muy importante -más allá de que sean apropiados por las piezas o sean duraderos- deben ser estimulantes y que les enseñen cosas. Además, deben aprender a valorarlos, por eso se debe ser selectivo, porque cuantos más juguetes tienen menos los aprecian. Eso sí, que le guste y les ilusione, porque en el fondo son niños que esperan la magia de Papá Noel y los Reyes Magos.