Óscar Puente impulsa en Valladolid la nueva circunvalación mientras retrasa la Ronda Norte en León
El ministerio adjudica la redacción del proyecto de la VA 30 mientras aquí olvida la Ronda Norte. El enlace de la LE 20 con la A 66 duerme en silencio desde la precampaña de 2023

La Ronda Norte debe enlazar en el alto de hospitales donde ahora muere.
Mientras el plan de la ronda Norte de León duerme en el limbo de las promesas heredadas por los Gobiernos desde principios de siglo, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible avanza con el nuevo anillo de la circunvalación de Valladolid. El departamento dirigido por Óscar Puente publicitó este viernes, resaca de Navidad, la adjudicación del contrato de redacción del «proyecto de trazado y construcción de la autovía VA-30, conocida como Ronda Exterior Oeste». Los planos costarán 1,48 millones para dar sustento a una obra cifrada en 85 millones, como adelantaron desde el departamento de propaganda del exalcalde vallisoletano, desde el que detallaron que la nueva infraestructura ayudará a «mejorar la movilidad de este entorno en el que confluye una alta intensidad de tráfico de largo recorrido».
El comunicado del ministerio socialista de Puente reseña que el proyecto incluirá un nuevo tramo de autovía de 8,42 kilómetros, desde el enlace entre la VA-30 Sur y la A-62 hasta el enlace de la N-601 con la A-60. En la actualidad, abundaron, «el tráfico del itinerario entre León y el suroeste de Valladolid transita, en la zona periurbana de Valladolid, por el corredor de la N-601 / A-60 hasta la travesía de Zaratán, pasada la cual utiliza la autovía A-62 (Ronda Oeste) hacia el sur». «Por eso existe la necesidad de ejecutar un nuevo tramo de Ronda entre el final de la variante de Villanubla y la conexión de la Ronda Exterior Sur con la A-62 (km 129,8 de esta última), eliminando el paso por la travesía de Zaratán y por la A-62 en su tramo central», resuelve la nota de prensa de la buena nueva anunciada para la capital castellana.
La minuciosidad con la que describe el proyecto y su justificación contrasta con el silencio en el que se sume la Ronda Norte de León. La última referencia hay que buscarla en el anuncio del 14 de marzo de 2023, con las elecciones municipales y generales en el horizonte a corto plazo, cuando el PSOE anunció que el estudio informativo se sometía a información pública. Entonces se desempolvó la carpeta del proyecto de una infraestructura de 11,7 kilómetros, en la que se fiaba la inversión de 94,3 millones de euros, que aliviaría a 30.000 vehículos diarios.
Con este presupuesto, que no ha tenido sustento luego en ningún contrato ni avance administrativo, se iba a dar «continuidad al tráfico de largo recorrido desde la N-630 hacia la A-66 o la AP-66» y dotar de una «idónea accesibilidad con el territorio» que iba a «beneficiar especialmente los municipios San Andrés de Rabanedo, Valverde de la Virgen y Sariegos». Para lograrlo, se esbozaban cuatro conexiones: la inicial, con la Ronda Este en el alto de hospitales y con la carretera de Carbajal; otra con «la carretera CL-623 y con el itinerario previsto en el planeamiento de San Andrés del Rabanedo que se conectaría hasta el aeropuerto»; una más con «la carretera a Villanueva de Carrizo LE-441», y la final, con el enlace a «la AP-66 / A-66».
Nada hay de todo eso aquí, mientras allí se cimenta su nueva ronda. Nada a lo que agarrarse, mientras al otro lado el ministerio presume de que sigue «trabajando en la mejora de las carreteras en Valladolid con el reciente sometimiento a información pública del proyecto del tramo Villanubla-La Mudarra de la A-60», a la par que la autovía muere en la provincia leonesa en Santas Martas; «la apertura del enlace 156 de la A-6 de acceso a Medina del Campo; o el proyecto de actuaciones para reducir el ruido entre Ataquines y Rueda».