Diario de León

Las pymes de León advierten de que no están preparadas para el nuevo registro horario

Desconcierto ante el retraso en la entrada en vigor de la norma, aunque se sancionará desde esta semana. Las organizaciones empresariales critican la «persecución» a que les somete la nueva normativa de jornadas

El nuevo registro tiene que ser digital e inalterable, además de accesible a la inspección.

El nuevo registro tiene que ser digital e inalterable, además de accesible a la inspección.guillén

María Jesús Muñiz Prieto
León

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El estricto registro horario, que es obligatorio en las empresas desde 2019, debería ser digital, homologado e inalterable a partir de esta semana. Una de las grandes medidas del Gobierno para que se cumpla la jornada laboral de 37,5 horas semanales y se computen correctamente las horas extra, que sin embargo está paralizada por la falta de consenso entre los propios ministerios. Aunque los expertos advierten: la reforma está paralizada, las sanciones no, porque la Inspección de Trahajo y las sentencias judiciales están aplicando ya los criterios de las nuevas exigencias legales.

Una situación más de incertidumbre contra la que se quejan los empresarios leoneses, que en todo caso lamentan que se impongan exigencias que para pymes y autónomos suponen nuevos costes, cargas y problemas. «La mayoría no están preparadas para este paso».

La norma que se anunció que entraría en vigor en 2026 exige que el registro horario sea estrictamente digital, recoja todas las entradas y salidas de los empleados y sus pausas, no pueda ser manipulable y sea accesible en cualquier momento por los representantes de los trabajadores y la Inspección de Trabajo. Y afecta a todas las empresas, sea cual sea su tamaño, y de todos los sectores.

Sólo admite sistemas digitales homologados seguros, por lo que las app y los excel ya no tendrán validez; y los registros deberán guardarse durante cuatro años. Afecta a todos los trabajadores: a tiempo completo o parcial, teletrabajo o presencial.

Rechazo

Respecto al endurecimiento del sistema de registro horario las organizaciones empresariales leonesas inciden sobre todo en las dudas que plantea, y la permanente amenaza de sanciones ante exigencias que no están seguros de que las micropymes y los autónomos, la mayoría en la provincia, sean capaces de cumplir.

«Se impone la obligación de registro electrónico sin tener en cuenta que en realidad las competencias digitales de muchas empresas, y también de muchos trabajadores, están muy lejos de lo que se exige. Lo que se está haciendo es añadir más dificultades a la actividad económica», señala Enrique Suárez, secretario general adjunto de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele).

«Lo que preocupa especialmente es que se pone el foco continuamente en las sanciones, porque se considera a los empresarios como defraudadores. La gestión de la jornada está ya bastante resuelta en estos años, pero se mantiene la persecución a los empresarios», lamenta Pablo Roberto Herrero, tesorero del Círculo Empresarial Leonés (CEL) y presidente de la Fundación de Excelencia Empresarial de Castilla y León.

Que advierte sobre cómo se va a plantear a partir de 2026 el registro y de las dudas que genera en las pymes. «Una cosa es controlar, y otra perseguir».

«Todos tenemos que adaptarnos a las nuevas tecnologías, pero cuando lo que se añade es una carga burocrática se transforma en una traba a la actividad». Suárez insiste en que «no hay capacidad tecnológica ni operativa en las pequeñas empresas como la que pretende el ministerio», y critica que el sistema «atenta contra la legítima confianza entre el empleador y el trabajador, impone un sistema casi policial en las empresas, del que el trabajador también sale perjudicado. Rompe la buena fe y obliga a todos a informar al segundo de los servicios que prestan los trabajadores, algo impropio de la época actual».

Dudas sobre la seguridad informática

Las organizaciones empresariales leonesas muestran también su preocupación porque el nuevo sistema de registro horario se convierta en un problema de ciberseguridad para las empresas, sobre todo las más pequeñas. «El registro permite que la Administración y los representantes legales de los trabajadores entren al sistema de cada empresa, y lo hacen desde puntos externos. Eso implica la necesidad de dotar de mayor seguridad a nuestras aplicaciones, que ahora mismo no siempre están preparadas para eso», señala Enrique Suárez. Que añade que «la tecnología es necesaria, pero también el sentido común. Y el diálogo social debería ser la herramienta para ponerlo en marcha». Legislación hostilEl responsable de la Fele concluye que, más allá de este nuevo registro horario, «se está legislando de manera hostil para la actividad económica. Esta medida, como otras que se están tomando, pone en peligro la viabilidad de las pymes y las micropymes». Mientras desde el CEL se reitera la exigencia de «una doble regulación: una para pymes, mucho más sencilla y flexible; y otra para las grandes empresas, que pueden tener más control sobre determinadas exigencias que los pequeños empresarios». Pablo Roberto insiste en que «todas las empresas tenemos ya instalado un sistema de registro horario, ahora el gran miedo es ver cómo va a actuar la inspección».

Dudas sobre la seguridad informática

La entrada en vigor del nuevo sistema de registro horario, que pretende que «las jornadas sean justas y el control más transparente», obligarán a modificar algunos convenios colectivos, según la Fele, que insiste en que la imposición de la reducción de jornada (a 37,5 horas semanales) y el control horario es un freno a la negociación colectiva. Incluso se plantea que pueda ser inconstitucional. El que se ha anunciado como uno de los grandes cambios laborales de esta legislatura interfiere en la «flexibilidad horaria» que reclama la patronal, que insiste en la necesidad de que las empresas puedan adaptar los horarios a sus necesidades. «Apoyamos el objetivo de la transparencia, pero las condiciones que se imponen perjudican la operatividad y la negociación».
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