La Universidad rema a una gestión más eficiente al subirse al plan Canoa
Saber el coste exacto de cada alumno, el profesorado o los laboratorios, entre las ventajas del sistema

Un grupo de alumnos en la Biblioteca San Isidoro de Vegazana, en imagen de archivo.
Cuánto cuesta realmente formar a un estudiante de cada titulación, identificar costes directos del profesorado, de los laboratorios y de los materiales. También los costes indirectos como el mantenimiento, la administración, los servicios generales y todo ello de forma individualiza por cada uno de los estudiantes con los que cuenta la Universidad de León. Este salto hacia una gestión más eficiente, una contabilidad analítica más rigurosa y transparente y a la vez facilitar la gestión y el control económico de sus recursos es el objetivo de la institución académica leonesa tras sumarse al sistema Canoa (Costes Analíticos Normales Operativos Ajustados) que el Estado lanza para la contabilidad de las instituciones públicas, entre ellas las universidades.
La Universidad de León se adhirió a este sistema a través de la firma de un convenio con la Intervención General de la Administración del Estado a través del cual la institución académica puede aprovechar el sistema informático desarrollado para, a partir de la mejora de su eficiencia económica, poder tomar las decisiones competentes tras un análisis detallado tanto de los costes directos como los indirectos de su labor académica y de investigación, lo que redundará en el control económico de sus recursos.
El modelo Canoa estructura los costes en tres niveles: centros de coste, actividades y productos o servicios finales, lo que permitirá a la Universidad de León «asignar correctamente los gastos y analizar la eficiencia de cada unidad». Se aplica en fases que incluyen la identificación de costes, su asignación a centros, el reparto de costes indirectos y el cálculo del coste total de las actividades y servicios.
La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas aprobó este sistema de contabilidad tras imprimirle una serie de modificaciones para hacerlo útil al ámbito de la educación superior. «La contabilidad analítica es un modelo de información financiera muy útil para las Administraciones Públicas, ya que a diferencia de la contabilidad financiera y presupuestaria, que compara la totalidad de los ingresos con la totalidad los gastos, la contabilidad analítica permite obtener información acerca de los costes de cada uno de los servicios o funciones que se realizan en una organización. Este modelo facilita obtener información y tomar decisiones que mejoren la eficacia y eficiencia en la utilización de los ingresos», destacaron desde la Crue, para apuntar que entre los adaptaciones realizadas para conseguir ese «modelo común» para todos sus integrantes estaba el ajuste de los complejos y múltiples parámetros para conseguir «un reparto de costes mucho más ajustado a datos contrastables».
El convenio con el Estado permite a la Universidad contar «con el servicio de asistencia funcional, mantenimiento, evolución y alojamiento del sistema de contabilidad analítica normalizada» Canoa y «el servicio de hospedaje de la plataforma informática».
Desde la CRUE remarcan que el proceso de negociación con el Ministerio de Universidades y la Intervención General de la Administración del Estado se interrumpió en 2020 por la pandemia y los contactos se retomaron el año pasado con el objetivo de obtener el refrendo del documento aprobado por la Asamblea General de los rectores ya con una propuesta actualizada a las normativas y poder atender los cambios legales recientes de la Losu, la Ley de la Ciencia y el decreto de enseñanzas universitarias.