La lluvia fina de Trobajo comienza a calar en Padre Isla

Pancarta en la trasera de la movilización, en la estación de Matallana
La lluvia fina de Trobajo tiene efectos letales en la resistencia de las cunetas con las que Adif trata de sujetar la vía en superficie a la salida norte de la capital leonesa. La lluvia fina de Trobajo cala desde hace cinco años, camino de media docena, en la resistencia del Gobierno, que parecía pétrea, pero ya ofrece rendijas que son quiebras evidentes en el sistema que hacía invencible a Goliat frente a David. A fuerza de lluvia fina cada viernes, quebró la legalidad simulada de la pasarela azul, el prietas las filas del ayuntamiento socialista con el gobierno del mismo signo político, la genuflexión municipal al dictamen de Transportes, que llegó a escribir y reescribir un comunicado para encajar un relato acomodado al interés del poder, que se podía reinterpretar fuera de los despachos. Ya llovió desde aquello; lluvia fina, también, cada viernes sobre el puente de Párroco Pablo Díez, y tránsito hasta Azorín, y vuelta, y soterrar, sí o sí, y esta batalla, la vamos a ganar, en una de las exposiciones populares leonesas más atrevidas que ha roto con tabúes y prejuicios de sumisión ante los políticos. Soterrar sí o sí, es el mensaje de un himno que cede el despliegue y el desfile a la causa de Feve, hasta ahora confiada a tres movilizaciones demasiado alejadas en el tiempo como para hacer mella a los políticos que se resisten a ceder. Se anuncia lluvia fina en Padre Isla, cada sábado, por iniciativa de la plataforma por el futuro de Feve en León, en lo que ya es el segundo incendio de Adif en León, mientras el Gobierno trata de justificar el abandono de las vías de ancho métrico bajo una capa de hormigón que enterrarán 15 millones de euros y catorce años de destierro del tren de la estación de Matallana. Los sábados de Padre Isla de Feve son los viernes del soterramiento en Trobajo. Ya hay lemas y culpable, pancartas, pendones, el sonido de viento, con silbatos y banderas de León. La liturgia se extiende por la avenida de una de las arterias principales de León, el tráfico desviado, la gente firme, a pie de asfalto, para exigir vías al servicio de la ciudad.