La asociación ferroviaria Reino de León localiza en funcionamiento y exiliados en México los trenes-tram fabricados para el corredor de Feve en la capital leonesa
Los dos convoyes, de 39,6 metros de longitud y capacidad para 284 pasajeros cada uno, nunca llegaron a entrar en servicio en León. Hoy forman parte de la flota que opera en la línea del Ferrocarril Transoceánico

Lo que pudo ser una moderna flota de trenes ligeros híbridos circulando por la provincia leonesa terminó cruzando el Atlántico. Dos vehículos Citylink electro-diésel, fabricados expresamente por Vossloh España para el fallido proyecto de tranvía-tren de León, operan actualmente en México, según ha constatado la Asociación Ferroviaria Reino de León tras rastrear su pista en publicaciones especializadas del sector ferroviario internacional.
Las prestigiosas revistas Metro Report International y Railway Gazette International recogen con detalle la historia: los dos trenes, originalmente construidos para el ancho métrico de 1.000 mm de la antigua Feve, fueron adquiridos por el estado mexicano de Puebla a finales de 2015. Tras ser reconvertidos al ancho estándar internacional de 1.435 mm, modificadas sus puertas para andenes altos y bajos (herencia del proyecto leonés), y desmontado el sistema eléctrico ante la ausencia de catenaria en la línea mexicana, los vehículos prestan servicio con su motor diésel.
Los dos convoyes, de 39,6 metros de longitud y capacidad para 284 pasajeros cada uno, nunca llegaron a entrar en servicio en León. Hoy forman parte de la flota que opera en la línea del Ferrocarril Transoceánico, el ambicioso corredor que conecta los océanos Atlántico y Pacífico y que el Gobierno mexicano impulsa como proyecto estratégico.
Desde la Asociación Ferroviaria Reino de León lamentan la paradoja: «Se trata de trenes que podrían estar funcionando perfectamente en nuestra provincia, ya sea en versión eléctrica con electrificación parcial, diésel o incluso adaptados a biocombustibles y baterías, tecnologías que hoy están al alcance. El problema es que, sin trenes, no hay posibilidad de adaptación ni de servicio. Y mientras, lo que sobró en León ha encontrado utilidad al otro lado del océano».
La entidad aprovecha el caso para lanzar una dura crítica a la falta de coordinación institucional en Castilla y León: «Es cuestión de voluntad política poner a los técnicos a trabajar y lograr acuerdos entre administraciones. En León, cada administración va por libre y el Ministerio de Transportes, lejos de sumar y coordinar, parece empeñado en dividir y, en muchos casos, en enterrar».
Apoyo a las movilizaciones
En este contexto, la Asociación Ferroviaria Reino de León ha anunciado que se suma a las movilizaciones convocadas por la Plataforma en Defensa de Feve. La entidad anima a todos sus socios y a la ciudadanía en general a participar en las concentraciones semanales que se celebran cada sábado en la calle Padre Isla, de 13.30 a 14.00 horas.
Además, hace un llamamiento especial a la manifestación del próximo 18 de enero, que partirá desde el apeadero de La Asunción y que pretende formar una cadena humana hasta la estación de León como símbolo de rechazo al proyecto ministerial que, con un coste estimado de 2 millones de euros, busca «enterrar los carriles» y cerrar definitivamente la vía estrecha al centro de la ciudad.
La historia de estos dos trenes que nunca llegaron a León se ha convertido en una metáfora dolorosa para muchos leoneses: mientras en México encuentran una segunda vida, en su tierra de origen siguen siendo el símbolo de una oportunidad perdida y de una infraestructura ferroviaria que, para muchos, agoniza entre la desidia y las decisiones políticas.

México aprovecha los trenes tranvía que se encargaron para el corredor de Feve en León

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