Diario de León

El Ayuntamiento de León apura el plazo para tener el nuevo contrato de reorganización del bus

El consistorio prevé sólo 10 líneas urbanas y que el transporte del alfoz se enlace desde 6 intercambiadores. La concesión venció en 2022 y, tras 4 años de propina con un déficit de 5 M€ al año, tiene de tope abril

El intercambiador de Eras de Renueva será uno de los espacios que aligeren la estación encubierta de Santo Domingo.  La acumulación en Santo Domingo es un peligro diario.

El intercambiador de Eras de Renueva será uno de los espacios que aligeren la estación encubierta de Santo Domingo. La acumulación en Santo Domingo es un peligro diario.virginia morán dl

Álvaro Caballero
León

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A contrarreloj, el Ayuntamiento de León apura para tener lista la nueva concesión del autobús público antes de abril de este año. No se ha cerrado aún si se hará con un consorcio con la Junta o cada uno mantendrá su contrato, pero se reorganizará por completo el actual esquema de funcionamiento. De acuerdo al borrador que hay encima de la mesa, el consistorio reducirá de 13 a no más de 10 las líneas en funcionamiento y ubicará entre cuatro y seis intercambiadores a la entrada de la ciudad, como el de Eras de Renueva, donde deberán desembarcar los buses azules, que ligan 37 itinerarios del área metropolitana gestionados por la administración autonómica y con gratuidad desde el mes de septiembre pasado. Ahí, los viajeros podrán enlazar, si necesitan, con los recorridos urbanos, cuyo billete no se ha decidido aún si entrará en el bono consorciado o tendrá un coste, pese a que en la campaña de 2019, el entonces candidato socialista José Antonio Diez propuso como medida estrella dejarlos en apenas un pago simbólico.

El trabajo para la solución común se ha incentivado después de la última reunión del alcalde, José Antonio Diez, y el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Entre los compromisos, se abogó por retomar el diálogo que se había paralizado pese a que, en febrero de 2024, se escenificó la firma del «convenio de colaboración para impulsar la planificación coordinada de los servicios de transporte urbanos y metropolitanos del área funcional estable de León». La reactivación, facilitada por la idoneidad de que el técnico municipal encargado sea el ex director general autonómico de Transportes, Ignacio Santos, busca encontrar fórmulas consorciadas de coordinación con las que los autobuses azules metropolitanos pueden mantener su operatividad en parte de las 130 paradas que ahora utilizan dentro de la ciudad. El escollo está en que no se pisen los recorridos como ahora, ni se cree una competencia irregular como la que existe, con viajeros que se montan en los buses metropolitanos y se bajan dentro del casco urbano, pese a que no deberían, amparados en que las dos concesiones pertenecen a filiales de Alsa.

El entendimiento debe cuadrar el plan municipal de los intercambiadores. El ejemplo se exhibe ya en la pérgola intermodal de Eras, en la que el Ayuntamiento de León invirtió 1,8 millones de euros. Bajo su cobija, se han instalado ya seis marquesinas rojas de Buscyl, cuya factura entra dentro de los 10,6 mjillones de la subvención europea coordinada con la Junta para la digitalización del transporte público. A estos puntos llegarán parte de las líneas interurbanas, como las procedentes de los municipios de Sariegos y Cuadros. Habrá entre cuatro y seis. Una de ellas se ubicará en la estación de autobuses y otra se planea entre Puente Castro y La Lastra. Como consecuencia, se vaciará parte del tránsito de la plaza de Santo Domingo, donde no se quiere que entre ninguno de los buses azules, sino que sólo haya parada de los rojos municipales.

El esquema del Ayuntamiento de León se apoya en el trabajo de la empresa Iplan Movilidad, adjudicataria de la «asistencia técnica para definir el modelo técnico, jurídico y financiero del futuro Servicio de Transporte Público Urbano». Ese contrato, por el que la administración municipal ha pagado 162.624 euros, apunta las opciones, entre las cuales hasta diciembre se apostaba por sacar un nuevo contrato de privatización para el que el PSOE de Diez deberá encontrar el apoyo del PP si quiere sacarlo adelante, dado que UPL ya avanzó desde el mandato pasado la defensa de la municipalización del servicio. Dentro de esta fórmula concesional, los números esbozados hablan de un tipo de licitación que fije el coste anual en 7,5 millones, similar al actual, aunque con una reducción propiciada por las ofertas a la baja. Aunque, si se cierra el consorcio, en cuyo documento trabajan ahora los técnicos, la factura municipal se vería muy reducida.

En un caso u otro, los pliegos no pueden esperar mucho más allá de abril, si no se quiere rebasar el tope legal. Salvo que se ampare en una nueva excusa, el Ayuntamiento de León no tiene más margen, como se aprobó en el Pleno de marzo de 2024, en el que se dieron dos años más de propina a la concesionaria, cuyo compromiso había vencido ya en enero de 2022. Entonces, se validó una primera prórroga de dos años y tres meses amparada en el «restablecimiento del equilibrio económico» por los efectos de la pandemia del covid.

Ahora, más de cuatro años después de aquel vencimiento del contrato original de 2007, el consistorio tiene al fin que adoptar una decisión para sacar el pliego de condiciones del concurso que acabe con «el peor contrato de España, porque todo el riesgo corre a cargo del Ayuntamiento de León», como criticaba en 2019 el entonces portavoz del PSOE en la oposición, José Antonio Diez. Aunque, tras entrar en la Alcaldía, el socialista ha santificado las moratorias por las que Alesa, filial de Alsa, ingresa 7,5 millones de euros anuales. De esta cifra, apenas poco más de 2,5 millones se cubren con el billetaje y las subvenciones, mientras que el déficit de explotación restante, cercano a los 435.000 euros mensuales, lo asume la administración municipal.

La reordenación servirá para sacar de Santo Domingo parte de los tráficos del área metropolitana que saturan el céntrico enclave

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