El juzgado de instrucción admite la querella contra Zendal por Ovejero
Tres acreedores minoritarios acusan al grupo de presunta estafa procesal. Supuestamente se organizaron acuerdos entre empresas para obtener una quita del 50% en el concurso

Las instalaciones de Laboratorios Ovejero, ahora propiedad de Zendal.
El Juzgado de Instrucción número 2 de León ha admitido a trámite la querella presentada el pasado mes de abril contra el grupo Zendal, actual propietario de la planta de productos veterinarios Laboratorios Ovejero de León, y otras sociedades, presentada por tres acreedores del concurso para reestructurar las cuentas de la histórica empresa leonesa. Consideran los querellantes que se llevaron a cabo acciones concertadas entre varias sociedades para conseguir una importante quita en la deuda de la compañía local, que rebajó considerablemente el coste de la adquisición por parte del grupo biofarmacéutico gallego. Lo que en su opinión habría perjudicado los intereses de decenas de empresas leonesas, por lo que se les acusa de presuntos delitos de estafa procesal (para provocar un «error judicial») y de alzamiento de bienes.
La querella presentada detalla que varias sociedades y personas llevaron a cabo supuestamente «pluralidad de acciones concertadas» que consiguieron el objetivo de provocar «un error judicial» cuando se aprobó el convenio de acreedores de Laboratorios Ovejero. Señalan los querellantes que el convenio finalmente aprobado favoreció claramente los intereses económicos de Zendal, que se había hecho con el laboratorio leonés tras un convulso proceso de negociaciones y conflictos con otros aspirantes a hacerse con la planta. Y con ello supuestamente perjudicó también a decenas de pequeños acreedores leoneses, sobre todo sociedades y proveedores locales, que «se habrían visto atrapados en unas condiciones leoninas».
Zendal adquirió Ovejero en junio de 2021, y un año después solicitó concurso de acreedores para establecer un plan de pagos con el argumento de que garantizaría la viabilidad de la empresa.
Entramado
La querella ahora admitida a trámite por los juzgados leoneses se presenta contra varias sociedades del Grupo Zendal y de Laboratorios Ovejero; contra la compañía Eagle Heat y el Grupo Tejedor Lázaro (su propietario) y contra la asesoría financiera Archer Partners. Incluye también a un numeroso grupo de personas físicas que están relacionadas con estas empresas y sus administradores y que actuaron en su nombre en las operaciones del concurso que ahora se investigan.
Según consta en la querella, a comienzos de 2022 Laboratorios Ovejero tenía deudas de 8,9 millones de euros solo con los acreedores que podían votar en el concurso. Entre estos acreedores no se encontraba el grupo Eagle Heat, que entre enero, marzo, junio y los primeros días de julio de ese año adquirió créditos a distintos acreedores de Ovejero por importe de más de 5,2 millones de euros.
Pocos días después el laboratorio leonés presentó concurso voluntario de acreedores con una quita del 50% y una espera de tres años. Propuesta a la que se sumó Eagle Heat, que por sí sola sumaba el 93,79% de los créditos, y un 50% de total del pasivo de la deuda. En total se unieron acreedores que contaban con 5,56 millones de la deuda.
Los querellantes califican en su escrito de «maniobra incomprensible» que esta sociedad comprara créditos de una empresa insolvente para someterlos a una quita del 50% y tener que esperar tres años a cobrar el resto. Y advierten que aun en estas condiciones, en julio compró otro crédito de BBVA por 146.465 euros.
A mayores Eagle Heat (en teoría dedicada a la compraventa de fincas rústicas y urbanas) tenía un crédito realizable separadamente del concurso por 1,8 millones de euros, a los que renunció a cambio de lograr que se aceptara el convenio.
Voluntad de perder dinero
Los acreedores que presentaron la querella señalan que «no es normal entrar en cualquier negocio con la deliberada intención de perder dinero», en lo que fundamentan sus acusaciones.
El Juzgado de lo Mercantil de León aprobó el convenio de acreedores de Laboratorios Ovejero en septiembre de 2023, y lo declaró firme en noviembre. Apenas 20 días después Zendal León, propietaria de todo el capital de Laboratorios Ovejero, adquirió la totalidad de los créditos de los que era titular Eagle Heat.
Una maniobra por la que quienes ponen en cuestión la limpieza del proceso, que ahora investiga el Juzgado de Instrucción, consideran que tanto este grupo como el de Tejedor Lázaro ocultaron al juez que actuaban «a la vez como acreedor y como deudor». Y señalan que «todo lo que gana Zendal lo pierden los acreedores minoritarios, a los que se imponen unas condiciones leoninas» a través de un presunto engaño.
Que consistiría en que «el Grupo Zendal prestó dinero ‘financiando’ a Grupo Tejedor Lázaro (propietaria de Eagel Heat) para que comprara créditos de su sociedad concursada, Laboratorios Ovejero, y votar así como un aparente tercero independiente en su convenio de acreedores»; que concluyó con la aprobación de un convenio «con claro lucro» para el grupo biofarmacéutico gallego. Y que presuntamente habría perjudicado a los pequeños acreedores, sobre todo leoneses, en una cantidad que los querellantes calculan en 6 millones de euros.
La querella ahora admitida a trámite solicitaba la urgente apertura de una instrucción penal y la declaración como investigados de los responsables del Grupo Tejedor Lázaro, Grupo Zendal y de Archer Partners, que actuó como apoderado y asesor de ambas partes. También reclaman el embargo cautelar de los bienes relacionados con la operación.