Los alumnos de educación especial en el Javier se quedan sin enfermera
Son 25 estudiantes del Sagrado Corazón a los que han trasladado por la falta de espacio del centro

Un contenedor desbordado de pañales.
Los 25 alumnos del Colegio de Educación Especial Sagrado Corazón que han sido trasladados al colegio Javier sufren, además del cambio de centro, la falta de enfermera, la ausencia de personal de limpieza y la el cese del conserje. Una situación que ya «ha colmado el vaso», según explican desde la comunidad educativa ya que esta ristra de carencias se suma a la falta de personal y de espacio del centro original, el Sagrado Corazón, lo que provocó el reparto del estudiantado en dos centros. Una situación que también denuncia el sindicato de Enseñanza de CC OO que añade la «carencias de recursos educativos para el personal docente» y que también exige «mejor coordinación para terminar con la improvisación».
Desde la comunidad educativa explican que el centro contaba con dos enfermeras y que con la división del alumnado cada una fue para un centro. Sin embargo, el jueves se cesó en el marco del proceso de estabilización a la que trabajaba en Sagrado Corazón, que atendía a un centenar de alumnos, con lo que la que se encontraba en el Javier, con 25, regresó al centro de origen. «Hay un niño que se alimenta con sonda y necesita la enfermera y que no podrá ir a clase si no está, otro que convulsiones que tampoco y algunos padres están valorando si llevarán a sus hijos o no al centro», señalan.
El secretario general de CC OO Enseñanza de León, Víctor Bejega, recuerda que cuando el pasado mes de septiembre se desdobló el centro «porque el alumnado matriculado excedía los límites físicos del edificio principal» la solución planteada iba a generar «nuevos problemas», ya que esto requería «una dotación de personal, tanto docente como laboral y una coordinación plena entre administraciones».
El colegio Javier es un centro público, con lo que el conserje y el personal de limpieza dependen del Ayuntamiento de León y de Educación. En Navidad también cesó el conserje, que se encargaba, además de controlar el acceso, de atender la calefacción. «Ahora la puerta está abierta de par en par y los niños se pueden escapar. Pero a la vuelta de vacaciones nos encontramos con el problema de la calefacción, se había quedado sin gasoil y después no arrancaba», señalan las mismas fuentes del centro, para añadir que fueron unos días «horribles» para el alumnado.
A todo ello se suma en el colegio Javier la falta del servicio de limpieza, una cuestión clave para unos alumnos «que muchas veces gatean porque tienen movilidad reducida». «Es insostenible. Estamos sin limpiadoras desde el regreso de las vacaciones de Navidad. Los suelos están sucios, hay pañales sin recoger, papeleras llenas...», explican desde la comunidad educativa tras lamentar la situación en la que se encuentran los 25 alumnos de educación especial que han sido trasladados desde el edificio principal del Sagrado Corazón.
Pero hay más: «Esto se suma a la falta de profesores y a la escasa comunicación que hay con las familias que no se les informa, por ejemplo de la baja de una profesora. Un caso que afecta mucho a estos alumnos, porque tienen que rotar por esa aula otros profesores, lo que desestabiliza mucho a los niños que necesitan rutinas».
El sindicato Comisiones Obreras también incide en que en el colegio Javier no hay recursos materiales suficientes para garantizar «una educación de calidad» de este alumnado con lo que carecen de «equidad» con los que se han quedado en el edificio del Sagrado Corazón. Se ha anunciado la construcción de un nuevo edificio, pero mientras tantos, desde CC OO exigen garantizar los plazos de contratación del personal.un incremento significativo de financiación para agilizar los plazos de contratación de personal».