Qué baño público de León siempre tiene el cartel de ocupado
- El servicio de Papalaguinda, con un coste de 65.999,45 euros, no ha logrado entrar en funcionamiento después de tres meses
- El Ayuntamiento de León y la empresa aluden a problemas con la acometida eléctrica

El urinario público tiene un candado al pie de la puerta para evitar que se fuerce.
Por mucho que se toque a la puerta o se pulse para intentar que se abra, el urinario público del paseo de Papalaguinda siempre parece que está ocupado. Pese a que hace casi tres meses que se anunció su puesta en funcionamiento, junto con los otros cinco nuevos repartidos por la ciudad, nadie ha podido estrenarlo. Ni uno solo de los habituales de la zona, en la que se agrupa el skatepark, la bajada a la ribera del Bernesga y el acceso a la pasarela que comunica con el Palacio de Deportes y el estadio de fútbol Reino de León, una de las zonas de mayor tránsito los días de partido, rastro dominical y mercado, han logrado por el momento disfrutar del servicio gratuito y autolimpiable que presentó el gobierno municipal el 2 de octubre del año pasado, tras una inversión de 65.99,45 euros.
El primer uso aguarda a que la empresa adjudicataria de la obra cumpla con el encargo del contrato. No lo ha hecho, según han justificado al consistorio, por el problema surgido con las discrepancias con la compañía eléctrica para la acometida que necesita el urinario público para su puesta en funcionamiento. Sin esta entrada, no puede activarse el servicio, inutilizado todo este tiempo, como se advirtió primero con una cinta policial que lo acotaba y ahora con un candado anclado en la base de la puerta para evitar que se fuerce.
El servicio público se pagó con cargo al contrato de 131.998,9 euros en el que se incluía además otro ubicado en el paseo de la Condesa Sagasta, al lado del quiosco de la música. La factura se afrontó en un 60% con cargo a una subvención de los fondos Next Generation, provenientes de la UE, con el argumento de que daban servicio al comercio minorista.
El gasto se complementó con otro contrato, pagado con fondos propios, en el que entraban otros cuatro servicios públicos. El Ayuntamiento desembolsó 262.192,48 euros por los urinarios colocados en los parques del Chantre y las Tierras Leonesas, en la avenida de Peregrinos, próximo al IES Eras de Renueva, y en las inmediaciones del aparcamiento del mercado de San Pedro, detrás de la Catedral. Todos están en funcionamiento desde octubre. Menos el de Papalaguinda, que sigue ocupado.