Aparecen 14 personas empadronadas en una casa de León con el alquiler de solo una
Una joven marroquí formalizó el contrato por una habitación, pero luego no lo rubricó

Calle en la que ocurrieron los hechos denunciados ante la Policía Local.
La policía investiga la aparición de 14 personas, vinculadas todas ellas de forma directa o indirecta a una joven de origen marroquí, que figuran en el padrón municipal de León empadronados todos en la misma vivienda, donde en la actualidad no reside ninguna. Se les atribuyen tres presuntos delitos de estafa, usurpación y falsificación en documento público.
La investigación comenzó cuando funcionarios del registro municipal comprobaron que una vivienda del barrio de San Mamés era objeto de una inusual actividad de altas en el padrón, utilizando siempre un mismo contrato que despertó sospechas. Cambiaban las firmas, pero no el formulario, que para los instructores carecía de la firma original del propietario de la vivienda, quien sopesa la posibilidad de emprender acciones legales. Todo dependerá del resultado de la investigación abierta.
Tras ponerse en contacto con el propietario de la vivienda, y, para sorpresa de los funcionarios, el propietario del inmueble declaró que él solamente había tenido contacto con la joven de origen marroquí a la que se atribuye el inicio de la trama, con la que negoció el alquiler de una habitación, que finalmente no llegó a arrendarle por falta de acuerdo. No obstante, pese a que no llegó a residir nunca en la zona, los investigadores entienden que la sospechosa utilizó el documento para ponerlo en manos de personas de su confianza y acceder a un trámite complicado de conseguir de otra forma, que es el del empadronamiento.
AVISO
También se da la circunstancia de que el día en que el dueño de la casa fue avisado para que acudiera al padrón a presentar denuncia ante la Policía Local, en el tiempo que tardó en salir desde su casa para presentarse en las dependencias, se dieron cita al menos cuatro personas, que tramitaron el empadronamiento antes de que llegara el joven. Y apenas media hora después de que abandonó los locales de la policía, lo hicieron otras dos personas más.
A LOS TRIBUNALES
El afectado estudia la posibilidad de acudir a los tribunales «no para sacar nada, que eso me da igual, sino para que esta gente deje de reírse de nosotros». Funcionarios del Ayuntamiento le informaron de que la supresión de los nombres de los interesados de los listados oficiales se demorará entre dos y tres meses, por la necesidad de cumplir los plazos legales que estipulan la obligación de exponer en el tablón público la información correspondiente.
La Policía investiga también la posibilidad de que esta práctica ilegal se haya extendido a otros casos, aunque de momento no han salido a la luz más episodios.
Por la forma de operar de los investigados, no se descartan más supuestos y que haya negocio de por medio con esta treta, que serviría para obtener réditos económicos de forma fraudulenta, a tenor de las circunstancias que se han apreciado a lo largo de estos últimos meses.
Para ello, se están cruzando los datos de los ficheros en las solicitudes que pueden resultar sospechosas de conductas ilegales. Todo, bajo la mayor discreción posible en las tareas que se están llevando a cabo.