Diario de León

Manuel Colinas Sala

Romance del tren de Matallana

La estación de Feve en León durante los años 70.

La estación de Feve en León durante los años 70.CÉSAR

Creado:

Actualizado:

Nunca antes en León hubo tanto desatino: unas vías sin un tren y una estación sin destino. Nuestro tren de Matallana, Matallana del Torío, el tren que une León con el pueblo bilbaíno.

Gastaron quince millones, y el tren-tranvía no vino, gastarán otros dos en coser el descosido.

Se pasaron quince años dando vueltas sin sentido. Ahora quieren autobuses para el último recorrido enterrando los railes que hacían tan buen servicio.

Nos queda en la memoria del tiempo que vivimos, cuando el tren de Matallana echaba humos y pitidos, recogía mercancías, y a vecinas y vecinos.

A las once el tren lechero, puntual y matutino, bajaba de la Montaña, apenas amanecido. A la vez traía el correo, también hay que decirlo, que, por si fuera poco, servía para este oficio.

En los meses de verano, para gozar los domingos, el tren muy de mañana se llenaba de gentío. Nos llevaba a San Feliz, a Garrafe y otros sitios, para comer la tortilla y empanadas de bonito; a pescar truchas y barbos, coger moras y tomillo;

jugar al futbol, la comba y a bañarse en el río, para solaz de la gente mayores, niñas y niños.

Hacia Vizcaya iba el carbón leonés y palentino. Ahora ya no hay minas que funcionen, en activo, ni altos hornos de Vizcaya, les dieron el finiquito. El viejo tren hullero sin querer ha fenecido.

Arribaron otros tiempos, no aquellos que conocimos, pero el tren de Matallana cumplirá su cometido: dar vida a los pueblos, no caigan en el olvido; impulsar su economía con transporte merecido.

Desde el tren se ven los campos y las tierras de cultivo; se contemplan a ambos lados bosques de robles y pinos; los pastos de la montaña, y chopos entre los ríos: El Curueño, Porma y Esla; Cea, Carrión y Torío; el Pisuerga montañés y el Ebro recién nacido.

¡Que no abandonen los pueblos!, no queremos tal castigo. ¡Nunca más nos rendiremos!, no nos damos por vencidos. Los pueblos jamás se rinden ante gobiernos esquivos. Ayuntamientos y Concejos venceremos siendo unidos. El pueblo es quien más ordena, ¡qué lo sepan, qué seguimos!

León, febrero de 2026

tracking