Ibioleón despega con una 'armada' de 400 investigadores de 38 grupos de elite
El instituto valida su estructura en León tras un duro filtro para lograr el sello del Carlos III. El centro biosanitario aspira a liderar ensayos clínicos de Fase 1 para probar fármacos en humanos

Marta Esteban, adjunta en la dirección científica, y Fernando Escalante, director de Ibioleón, 'llevaron' el instituto a Expociencia.
El Instituto de Investigación Biosanitaria de León (Ibioleón), un proyecto en papel en 2024 que tomó ritmo el año pasado, acaba de consolidar su estructura medular. Tras un riguroso proceso de selección, el Consejo Rector ha dado luz verde a la adscripción de 38 grupos de investigación de élite, que integran a 409 investigadores. Este hito marca el inicio de una nueva era para la ciencia leonesa, al unificar el potencial de la Universidad de León (ULE) y la sanidad pública (Caule, Atención Primaria y Bierzo) bajo un mismo paraguas de excelencia.
La figura clave para el impulso de este instituto es el hematólogo y director Fernando Escalante, apoyado por Marta Esteban Blanco, como adjunta en la dirección científica. Según explica, este salto sitúa a Ibioleón en el camino hacia la acreditación del Instituto de Salud Carlos III, el «Everest» de la investigación sanitaria en España, y esa senda para lograr su preciado sello no admite atajos.
De los 78 investigadores principales que mostraron interés inicial para «refugiarse» en Ibioleón, solo 38 han logrado superar los exigentes baremos de publicaciones, capacidad de generar recursos y labor docente en los últimos cinco años.
«Ha sido un trabajo de pico y pala, de conciliar egos muchas veces para ajustarse a la excelencia que nos solicita el Carlos III. Transmitir produjo choques a veces, pero esos criterios no los pedimos nosotros porque nos apetezca, sino porque el Carlos III los exige. Tiene unas normas a cumplir y no queremos que dentro de tres años nos diga lo habéis hecho mal y no obtenéis la acreditación», confiesa con honestidad el responsable de Ibioleón.
Entre los grupos de investigación destacan 14 mixtos que unen laboratorio y planta hospitalaria. Los equipos se dividen en tres categorías: los Consolidados (más de la mitad de los 38), los Emergentes y los Asociados, estos últimos destinados a jóvenes talentos que, aunque aún no publiquen en revistas de gran impacto aún, poseen la disposición y las guías clínicas para ascender. «A la gente joven, con nuevas ideas, hay que darle espacio sin que los mayores les pongamos muchas trabas. Se van a equivocar, como nos hemos equivocado todos, pero así se avanza porque la investigación es también equivocarse», indica.
Con el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) como motor y sede —a la espera de más espacios físicos—, Ibioleón ya trabaja en la Inteligencia Artificial aplicada a la salud y en la medicina de precisión, demostrando que en León la ciencia ya no es el futuro, sino un presente de 400 mentes conectadas.
Las áreas de trabajo tocan todos los palos de la salud moderna: desde modelos predictivos a ingeniería aplicada (como el uso de GPS para medir el impacto de la movilidad en enfermedades), líneas de vanguardia en cáncer de mama, oncología y hematología y One Health. Además, el centro pone el foco en una de las grandes epidemias silenciosas: la soledad. «Las personas solas mueren un 20% más; necesitamos describir qué pasa ahí», apunta Escalante.