... y despedida en La Inmaculada
Rosa Couto cierra hoy su quiosco tras 26 al frente de un puesto en el que se ha ganado a la clientela del centro de la ciudad

Rosa Couto cerrará hoy a las 15.00 horas en La Inmaculada.
Con lágrimas en los ojos y sin poder contener la emoción, Rosa Couto cerrará hoy el quiosco de La Inmaculada. El último de sus características, porque el resto han sido reformados, con su formato cuadrado en el que se muestran los diarios y las revistas colgados. Los clientes de toda la vida comenzaron a despedirse de ella desde que colgó el cartel en el que anunciaba el cierre. Flores, bombones y colgantes dedicados «para que me acuerde de ellos», comenta sin poder parar de llorar.
Cuando se puso al frente del quiosco de La Inmaculada, Rosa Couto acababa de ser madre. Repartía periódicos y le surgió la oportunidad de quedarse con el puesto y lo no lo dudó. Han sido años intensos, «abriendo todos los días desde las 7.00 a las 21.00 horas, aunque después de la pandemia comencé a cerrar al medio día», relata, para añadir que abría todos los días del año, salvo los tres que no sale el periódico.
«Echaré de menos a los clientes, espero haberles dejado algo en el corazón porque me tienen mucho cariño», comenta, para apuntar que ahora emprenderá una nueva aventura, aunque seguirá de cara al público, pero que ganará en horario. «He visto a los niños del barrio crecer, desde que venían a comprar chucherías, después cromos y ya por último revistas», relata sin perder la sonrisa y los ojos húmedos por tener que despedirse del quiosco y del barrio en el que ha estado los últimos 26 años.