El ingreso mínimo vital superó en marzo el número de parados registrados en León
La provincia leonesa sumó en último mes 21.439 beneficiarios del IMV, con 5 millones de euros

La misnitra Saiz, ayer en el repaso de las cifras del IMV.
El número de beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) en León alcanzó en marzo los 21.439, según datos ofrecidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social; en la autonomía, esa cifra se situó en las 107.855 personas en marzo de este año, con una cuantía media mensual por cada uno de 177 euros, según la última estadística publicada. La nómina bruta en autonomía, por esta prestación, se situó en León en los cinco millones, lo que supone el 25% de lo destinado a la comunidad autónoma, que se marca en 20,6 millones de euros. Los datos indican que se contabilizaron durante el tercer mes del año en la comunidad, 35.607 prestaciones, con una cuantía media por hogar de 536,37 euros. El ratio de beneficiarios por prestación fue de 3,03. El número de beneficiarios por provincias alcanzó los 23.207 en Valladolid; por delante de León, con esos 21.439 en la provincia leonesa, donde estas prestaciones superan en un millar al registro de parados en las oficinas del servicio público de empleo (según datos actualizados a fecha de 31 de merzo); le siguen en cuantía en la automomía los 16.104 beneficiarios de Salamanca; 13.014 en Burgos; 8.345 en Ávila; 8.065 en Palencia; 7.660 en Zamora; 6.712 en Segovia; y 3.309 en Soria. En cuanto a las prestaciones, se contabilizaron 7.903 en León; 7.397 en Valladolid; 5.469 en Salamanca; 4.041 en Burgos; 2.790 en Zamora; 2.623 en Ávila; 2.484 en Palencia; 1.932 en Segovia; y 968 en Soria. Por lo que se refiere a la cuantía total abonada en la nómina de marzo, sumó cinco millones en León; 4,3 millones en Valladolid; tres millones en Salamanca; 2,1 en Burgos; 1,7 en Ávila; 1,5 en Zamora; 1,4 en Palencia; 907.101 euros en Segovia; y 379.820 euros en Soria. A nivel nacional, la nómina del IMV llegó en marzo a 829.399 hogares, en los que viven 2.532.284 personas. Del total, más de un millón son niños, niñas y adolescentes, en concreto, 1.034.319. La cuantía media de la prestación es de 543,1 euros al mes por hogar y, en conjunto, la nómina de este mes ha ascendido a 495,6 millones de euros. En marzo de este año 2026, había en España 125.920 prestaciones activas más que hace un año, al haber aumentado el número de hogares protegidos en casi un 18 por ciento. Este porcentaje es similar al incremento del número de beneficiarios, que ha sumado un 18,1 por ciento (387.278) desde marzo de 2025. Tanto por el perfil de los titulares como de los beneficiarios, podemos decir que el IMV tiene un marcado perfil femenino. En marzo, el 68 por ciento de los titulares (563.741) y el 53,4 por ciento de los beneficiarios (1.352.883) son mujeres. Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido a más de 3,5 millones de personas (3.546.408). El IMV constituye de forma particular una herramienta esencial en la lucha contra la pobreza infantil, ya que incrementa la cuantía de la prestación en función del número de menores existentes en la unidad de convivencia. Actualmente, el 41 por ciento de los beneficiarios son menores de edad, lo que supone 1.034.319 niñas, niños y adolescentes protegidos por esta prestación. En el tercer mes del año, más de dos tercios de las familias cubiertas por el IMV en el conjunto del Estado (570.548 hogares, el 69 por ciento del total) conviven con menores de edad. De ellas, 139.499 son hogares monoparentales. «El Ingreso Mínimo Vital marca la diferencia especialmente en la infancia. Hoy, el 41 por ciento de los beneficiarios son menores y en casi siete de cada diez hogares protegidos hay niños. Esto significa que estamos actuando donde más importa, que es en el presente y en el futuro del país», afirmó la ministra Elma Saiz. La media de edad de los beneficiarios del IMV es de 28,5 años. Si se exceptúa a los titulares del IMV, la edad baja a los 20,1 años. «El IMV también está siendo una palanca real para muchos jóvenes que están en situación de vulnerabilidad. La edad media de los beneficiarios es de apenas 28 años, y si miramos más allá de los titulares de la prestación, baja incluso a los 20. Esto nos dice que estamos llegando a quienes están empezando su vida adulta sin recursos suficientes. El IMV les da algo tan fundamental como un punto de apoyo para no quedarse atrás. Es más que una ayuda económica, hablamos de oportunidades y de evitar que una generación quede atrapada en la exclusión», señala Saiz. Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales. Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes. El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias. Asimismo, el nuevo sistema de doble revisión de ingresos implantado permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Como consecuencia, desde el mes de mayo los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación variará. Es un 18 % más que hace un año, con una cuantía media de la prestación que se sitúa en los 543,1 euros al mes por hogar, lo que se traduce en una cuantía de 495,6 millones de euros.