Piden 14 años de cárcel para un hombre acusado de tratar de asesinar a su esposa en León
La defensa niega los hechos y asegura que simplemente se produjo un tropezón

Un momento de la visita celebrada esta mañana.
Un leonés ha sido juzgado esta mañana en la Audiencia Provincial de León, acusado de intentar acabar con la vida de su mujer de un hachazo en la cabeza, hecho que la defensa considera que se trató simplemente de un tropezón, sin más. El matrimonio continúa unido sentimentalmente. La acusación pública propone 12 años de cárcel por asesinato en tentativa y dos más por amenazas. “ Soy inocente” dijo el acusado en el último turno de palabra.
De acuerdo al escrito de calificaciones del fiscal, sobre las 19.00 horas del día 13 de julio de 2024, en Villasinta de Torío, el procesado, en el marco de una discusión con su pareja sentimental, guiado por el ánimo de quitarle la vida a su esposa y esgrimiendo un hacha, súbitamente y sin posibilidad de defensa de su pareja, la golpeó con ella a la altura de la cabeza y en diversas partes del cuerpo, llegando a rebotar en el mobiliario por los golpes sufridos.
Aterrorizada por el miedo, la víctima huyó hacia el exterior del domicilio pidiendo auxilio, donde el acusado, guiado por el ánimo de atemorizarla y en presencia de un testigo que acudió en ayuda de la víctima, le dirigió reiteradamente expresiones tales como "te voy a matar".
Como consecuencia de los hechos descritos, la mujer sufrió lesiones
consistentes en herida inciso contusa en región frontal, y una pequeña laceración que precisó asistencia facultativa, sutura de herida frontal y siete días de perjuicio básico, restándole como secuela una pequeña cicatriz lineal en la zona superior frontal izquierda, valorada en un punto. La víctima ha renunciado a las indemnizaciones y no quiere denunciar los hechos.
La fiscalía consideró lo ocurrido una tentativa de asesinato y un delito de amenazas por el que pide 14 años de prisión.
La defensa niega la descripción correlativa de los hechos que presenta la fiscalía y solicita la libre absolución.
El sospechoso reconoció lo ocurrido inicialmente en fase de instrucción. Hoy ha alegado que había bebido y se desdijo de su versión inicial: “Estábamos tomando cervezas en casa, ella salió al patio y se cayó sobre los escombros. Por eso sangró por la cabeza. Dije que le había dado con el hacha porque había bebido y no me acordaba de lo que había dicho”. Sí recordó, sin embargo, haber dicho la expresión: “Te voy a matar “, pero la matizó: “Se lo estaba diciendo al perro“.
La víctima accedió a declarar, aunque se le ofreció la dispensa que le permite no hacerlo. “Dije a la Policía que me había agredido otras veces, pero no es verdad”. Negó tener miedo a su marido y achacó lo ocurrido “a un simple tropezón en los escombros”.
También se desdijo de los testimonios iniciales un vecino que acudió a socorrer a la mujer en primer lugar. “Yo no me acuerdo de haber escuchado que le estuviera diciendo que la iba a matar. Escuché que pedía auxilio, pero yo no vi agresión ninguna”.
Los integrantes de la Policía Local de Villaquilambre aseguró que el acusado no estaba en la casa cuando llegaron y que la víctima “estaba preocupada por su perro “.
Los peritos ratificaron su informe y aseguraron que el hacha no contenía restos de sangre humana. Una de las doctoras, aseguro que las heridas “no eran compatibles con la versión de la víctima “, pero confirmó que su vida no corrió peligro.
El fiscal consideró en su informe final “un insulto a la inteligencia “ valorar la posibilidad de no tener en cuenta las pruebas, pero se abrió la opción de que el delito fuese considerado finalmente de lesiones agravadas, que comportaría solamente una pena de siete años de cárcel. La defensa insistió en la libre absolución de su cliente porque las heridas de la víctima fueron consecuencia de una caída. “ Si le hubiera atacado con un hacha, las heridas hubieran sido de otra forma, y si hubiera tenido ánimo de matarla, con un hacha, lo habría tenido fácil”.