La salud se encarece, cada ingreso en León cuesta ya 400 € más que hace dos años
La factura del Hospital se dispara a 210 M€ con un coste medio de 6.004 euros por alta según el Ministerio. Las patologías respiratorias y circulatorias son grandes devoradoras de presupuesto por su alta frecuencia

La inflación ha hecho mella también en los procesos médicos y las estancias hospitalarias.
La inflación no solo se nota en las gasolineras o la cesta de la compra, también ha golpeado de lleno a los quirófanos y plantas del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) y del Hospital El Bierzo. Según el último informe del Ministerio de Sanidad publicado a finales de abril, el coste medio de un proceso médico se ha disparado en más de 400 euros desde 2023 y sitúa el alta hospitalaria media en la barrera de los 6.004 euros.
Y si se suman las 35.000 altas que conceden ambas instalaciones, la factura sanitaria de ingresos ronda ya los 210 M€. Así que si tuviéramos que pagar directamente los servicios sanitarios, ponerse malo saldría por un ojo de la cara.
La actividad obstétrica constituye uno de los motores de los hospitales leoneses, pero también uno de los que más refleja este encarecimiento. Con los datos de cierre de 2024 y 2025 sobre la mesa, la provincia mantiene un volumen de unos 1.960 partos anuales (aproximadamente 1.492 en el Hospital de León y 468 en El Bierzo) y traer un niño al mundo por vía natural en León le cuesta al sistema público 3.318,2 euros.
La cifra se dispara hasta los 4.628,9 euros por una intervención. En León, la tasa de cesáreas sigue siendo elevada: uno de cada cuatro nacimientos en la provincia (el 25%) termina en quirófano. En el Hospital El Bierzo, ese porcentaje es incluso superior, rozando el 29%.
De modo que solo en el Hospital de León, las 348 cesáreas practicadas el último año suponen un desembolso que supera los 1,6 millones de euros. Pero por qué suben los costes en los hospitales. El informe atribuye este incremento de 400 euros por proceso principalmente al impacto del IPC (2,8%) y al encarecimiento de los suministros médicos. En la provincia, patologías crónicas como la EPOC o los ictus han registrado subidas de hasta 600 euros por paciente.
El perfil demográfico de León marca la hoja de ruta del gasto. Las patologías respiratorias y circulatorias son las auténticas «devoradoras» de presupuesto debido a su alta frecuencia. La neumonía sigue en cabeza como la causa médica número uno de ingreso en León. Cada una de las más de 1.200 altas anuales en la provincia cuesta 4.871 euros.
Los ictus y procesos cerebrovasculares han subido con fuerza hasta los 5.901 euros por paciente y la septicemia (infecciones graves), aunque menos comunes, son procesos críticos que cuestan 7.304 euros por ingreso, con estancias medias que rozan los 10 días. Para los procesos de alta complejidad, León maneja cifras que marean. Una cirugía mayor (como poner una prótesis de cadera o rodilla, algo muy demandado en la provincia) tiene un coste medio de 8.758 euros. Pero el mayor esfuerzo económico se produce cuando el paciente cruza las puertas de la UCI. Si un día en planta en León cuesta una media de 4.127 euros (incluyendo personal, medicación y pruebas), el coste se triplica hasta los 11.580 euros por día si se requiere cuidados intensivos.
Este aumento de 400 euros por alta responde, según el informe, a la subida del IPC de suministros médicos, energía y tecnología. Para una provincia como León, que genera unas 35.000 altas hospitalarias al año entre sus dos centros de referencia, este incremento supone que el sistema debe absorber un sobrecoste de casi 14 millones de euros anuales para ofrecer exactamente el mismo servicio que hace dos años. De modo que la sanidad en León es «gratuita» en el mostrador, pero extremadamente costosa en la gestión y exige un elevado esfuerzo del Sacyl para mantener la calidad.
Sacyl tiene que buscar 14 M€ extra para atender a los mismos pacientes
La ocupación de la cama, el suministro de medicamentos, la atención de los profesionales, las pruebas diagnósticas, el uso del quirófano, la comida, la limpieza de las instalaciones... todos los servicios de los que «disfruta» el paciente durante su ingreso se computan en el llamado «coste por estancia media», Y para León, el encarecimiento en 400 € supone que el Sacyl tiene que buscar 14 M€ extra cada año solo para seguir atendiendo al mismo número de leoneses que antes, más que el presupuesto de muchas localidades. Con las listas de espera actuales (más de 7.000 personas entre León y Ponferrada), el valor de las operaciones pendientes supera los 70 M€. Y aunque el coste del trasplante cardíaco es el más alto (90.419 €), en León destacan los renales y de córnea. Un solo trasplante de riñón y su seguimiento iguala el coste de atender 15 partos, mientras el tratamiento para un gran quemado llega a los 117.949 € y consume el presupuesto de 25 altas.
Desde los 12,3 € de una simple cura, como las que se realizan cada mañana en los centros de salud, hasta los 6.463 € de un procedimiento quirúrgico por enfermedades infecciosas y parasitarias o los casi 62.000 euros de un trasplante de pulmón, cada servicio que ofrece la sanidad pública posee una tarifa estimada que el paciente casi siempre ignora. Todo cuesta, aunque no se cobre, pero en realidad, pagadores somos todos vía impuestos. Ocupar una cama en planta cuesta 543 €, según las comidas, y el triple en la UCI.