El cerebro de llamadas del Hospital de León se muda el primero por la obra de REA
El efecto dominó arquitectónico se inicia con el traslado del call center y del párking de soportales.La centralita recibe 22.000 llamadas al mes que gestiona hacia plantas y consultas

Las vallas y cintas rojas y blancas cierran desde ayer el espacio de los soportales del edificio de Gerencia.
El cerebro de las comunicaciones del Hospital de León, la centralita que recibe y gestiona más de 22.000 llamadas cada mes, ha sido el primero en mudarse por la inminencia de las obras de ampliación de las unidades de Reanimación (REA) y de Cuidados Intensivos (UCI). Y lo ha hecho a la entreplanta del Virgen Blanca, de modo que el efecto dominó arquitectónico acaba de activarse en las entrañas del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) para afrontar la macro-obra de 6,3 M€ que sumará 12 camas de críticos y que implica reubicar servicios en el edificio de la Gerencia.
El traslado de la centralita telefónica del Hospital leonés no es meramente administrativo, responde a una necesidad de ingeniería asistencial, al que se suma el cierre de las 50 plazas de estacionamiento bajo los soportales de ese inmueble. Un espacio de calle ahora entre pilares que se integrará como metros útiles del complejo asistencial.

El call center se trasladó al Virgen Blanca.
De hecho se convertirá en la planta baja donde se asentarán varios servicios administrativos y de soporte que liberarán la actual primera planta. Y el gran desafío de esta fase iniciada ayer pasa por cambiar el call center sin cortar el cordón umbilical que une al Hospital con el exterior.
Como curiosidad, el famoso mensaje automático que se escucha al llamar al 987.23.74.00 («Ha llamado usted al Hospital de León. Si conoce el número de extensión, márquelo...») lo grabó una trabajadora de la casa llamada Julia Farto en el año 2000, y desde entonces es la voz que atiende esas 800 llamadas diarias. Detrás del sistema trabaja un equipo de quince operadores para ir desviando todo ese tráfico a las plantas hospitalarias y consultas, además de centralizar agendas.
Y el traslado técnico está siendo milimétrico para garantizar que la gestión de citas y la atención al ciudadano no sufran retrasos mientras las paredes del Hospital empiezan a cambiar de sitio.

Cartel que prohíbe estacionar ya en los soportales de Gerencia.
A parte de las llamadas ordinarias a la centralita que se seguirán desde la entreplanta del Virgen Blanca, dotada con conexiones de fibra óptica de última generación, las urgencias y emergencias médicas que gestiona el centro coordinador de Sacyl en la provincia elevan a más de 55.000 las llamadas para activar ambulancias, UVIs móviles o médicos de urgencia.
La otra cara visible de este blindaje arquitectónico es el cierre definitivo de los soportales del edificio de Gerencia. Este espacio cubierto, que hasta la fecha era utilizado exclusivamente como párking por medio centenar de trabajadores del propio Hospital, dejará de albergar vehículos de forma permanente. Ya se ha blindado con vallas y cintas disuasorias.
Los soportales se van a cerrar perimetralmente para ser absorbidos por la propia estructura del Hospital de León. Con esta obra, el Caule gana físicamente todo ese espacio en la planta baja para poder ubicar los servicios que se «bajan» de la primera planta.
El sacrificio de estas 50 plazas de aparcamiento para el personal es el peaje necesario para que las máquinas empiecen a operar de forma inminente, transformando un estacionamiento de coches en áreas de soporte sanitario. Los trabajadores han alcanzado un acuerdo con el párking privado para que rebaje el coste de los 20 pases en 8 €. Con el call center operando desde el Virgen Blanca, los soportales vacíos listos para su cerramiento y el plan para liberar la primera planta en marcha, el Hospital de León inicia la reforma más ambiciosa de su infraestructura crítica de la última década. El objetivo final justifica la envergadura del movimiento: dotar a la provincia de una REA y una UCI punteras, con mayor capacidad de camas y boxes de aislamiento de última generación para proteger la salud de los leoneses cuando más lo necesiten.