Ensayo sobre puertas entornadas en el centro de León
Una puerta en la calle Zapaterías.
Los vecinos del centro de León cuentan con un mapa de incidencias sobre las esquinas rotas del urbanismo y la urbanidad de la zona; la que los visitantes y lugareños distinguen como Húmedo, y que agitan noches azarosas de jolgorio y días inquietantes por abandono. Se localizan solares a la vista del peatón, detrás de tapias que asalta la vegetación y puertas que no cierran desde hace años porque se lo impide la maleza. Los vecinos del Húmedo invocan las ordenanzas reguladoras de limpieza, y leen en voz alta el artículo 11, que es un canto a los solares limpios y desbrozados y de la potestad del Ayuntamiento para obligar a acometer su limpieza. El repaso a la legislación lleva al rosario de los puntos de lectura reposada: calle Santa Cruz, calle Misericordia, calle La Plata, calle Juan de Arfe, calle La Paloma, donde abre en carnes al turismo un expositor de la basura a la vista de todos. Justo, en una esquina con la plaza de la Catedral. La enésima denuncia de los vecinos se topa con la realidad repetida.