La acumulación de los sucesivos retrasos compromete el paso de pendones y carros engalados en la fiesta
Las constructoras admiten que la obra de la calle Ancha tampoco estará para San Froilán
La nueva fase, que levanta el tramo con más comercios y bares, se emplaza para el 16 de octubre

Los operarios trabajan ahora en el remate del adoquinado una vez soterrado el transformador eléctrico de la calle Ancha.
Más allá de la dispensa de la Semana Santa, que vio pasar a tiempo la procesión de la Morenica el Viernes de Dolores, no se ha cumplido ni uno solo de los plazos que se marcaron sobre el papel. Ni con las fechas iniciales, ni con las que se apostillaron de palabra cuando el avance de las semanas se comía los hitos del calendario. Cinco meses después, la nueva estación de penitencia de las obras, en los más candente del turismo veraniego, ya sirve para confirmar que no se llegará para San Froilán. El 4 de octubre, ni los pendones, ni los carros engalanados atravesarán por la calle Ancha, como se constata en el documento de ejecución temporal, actualizado esta misma semana por las constructoras, después de que la piqueta empezara a levantar el adoquinado del tramo que discurre por encima del cruce de Cervantes, donde más comercios y bares se suceden.
Atrás quedan los dos tramos ejecutados del tronco central de la calle Ancha: desde el esquinazo del Palacio de los Guzmanes hasta Regidores, que empleó desde el 2 de febrero hasta el día antes de Viernes Dolores, y de ahí hasta Regidores, donde las máquinas empezaron a hacer penar a los hosteleros y los comerciantes afectados el lunes de Pascua y terminaron la semana pasada. No llegaron para el 19 de junio, como habían prometido, ni tampoco pararon durante las fiestas de San Juan y San Pedro porque, como explicaron a los afectados, si hacían ese alto no llegarían para San Froilán.
Ahora ya admiten que no terminarán para entonces salvo que se adelanten por primera vez. El nuevo plan detalla que las máquinas avanzarán por el flanco derecho de la calle Ancha: primero, por delante de la perfumería, donde deben rematar la intervención del transformador eléctrico soterrado, y luego desde ahí en adelante en otras tres fases pegadas a los establecimientos comerciales y hosteleros que se verán privados de la terraza en la época de mayor caja. Luego, volverán sobre sus pasos para ejecutar el pasillo pegado a la fachada izquierda.
Si cumplieran con el calendario definido, para el 30 de septiembre habrían terminado, pero todavía quedaría la zona central, en la que se insertan los adoquines de piedra más menudos, para los que reservan dos semanas más. Con los remates incluidos, el cronograma afianza como fecha de entrega el 16 de octubre, según figura en el documento de guía de los encargados de Viacon y Consernor, adjudicatarias del encargo con una factura de 1.043.625,64 euros.

Imagen del primer tramo de las obras de la calle Ancha.
El proyecto se completa con las otras dos fases en las que dividió los planos la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl). En ente dependiente de la Junta, que enjuga con este pago parte de los impuestos que debe abonarle al Ayuntamiento de León por la red de calor, firmó ambos contratos con la misma Unión Temporal de Empresas (UTE), formada por Oly, Presa Ibáñez y Geoxa, las mismas que ejecutaron la reurbanización de la plaza Mayor. El cheque suma en total 1.646.360 euros por los trabajos en las plazas de Botines y Regla.
En esta última, que engloba toda la plaza y el ángulo que llega hasta la antigua Puerta Obispo, la contrata entró más tarde. Hasta la primera semana de mayo no se levantó el adoquinado delante de la Catedral, pero las máquinas han avanzado más que en el resto. Ya se asoman a la esquina de la Ancha, aunque tendrán que parar. Su avance quedará limitado por la constructora de la zona central. El paso necesario de las máquinas para demoler la piedra y hacer el acopio de materiales obligará a dejar los remates, como pronto, para final de octubre.

En la zona de la plaza de Regla las obras avanzan a mayor ritmo.
En el flanco opuesto, la celeridad ha sido menor. Desde febrero hasta Viernes de Dolores, los operarios ejecutaron el tramo delante del Palacio de los Guzmanes acorde a lo planeado. Pasadas las procesiones, levantaron desde Santo Domingo hasta la esquina de la sede de la Diputación. La limitación acabó con la entrada del tráfico, sólo habilitado en precario para la salida del aparcamiento subterráneo de San Marcelo. No han acabado todavía. Les queda la zona central del adoquinado más fino. Los afectados esperan que esté para antes de agosto.