El derribo en las Cercas desvela nuevos rastros de la Cal de Moros
Las máquinas tiran la casa del arranque de la fortificación

La fisonomía del barrio de Santa Ana experimenta una transformación histórica. El derribo de otra nueva casa adosada en la plaza Riaño permite avanzar en el descubrimiento de los vestigios de la antigua Cal de Moros, en la que estaba el tribunal de los judíos. La demolición del inmueble, en el arranque de las Cercas medievales, ahondará en el conocimiento de esta antigua puerta de acceso a la ciudad, cuyos cimientos de una de las dos torres ya aparecieron en 2010, al tirarse el edificio anejo.
Esta actuación se suma a la línea de trabajo que el Ayuntamiento de León ejecuta en la zona, enfocada en la recuperación y puesta en valor de las Cercas medievales. Hace dos años se demolió la primera de las casas que ocultaban el arranque de la fortificación y, apenas hace un mes, se tiró el número 12 de la plaza del Caño de Santa Ana, que enlazaba con la antecerca, previa expropiación municipal en los tres casos, el último de ellos con una factura de 78.119,48 euros.
La demolición la asume también el Ayuntamiento, que pagó 19.481 euros por la casa de hace un mes y 16.722,2 euros por la que desaparecerá ahora, en el número 2 de Las Cercas. La eliminación permitirá descubrir las huellas de la Cal de Moros, además de recuperar otro tramo de la fortificación medieval, levantada en el siglo XIV sobre la traza del muro de tierra definido ya en el XIII.

El derribo en la Plaza Riaño

El derribo en la Plaza Riaño

El derribo en la Plaza Riaño
