Diario de León

Revocan la semilibertad al asesino de la joyera Marta Villayandre en 2010

El juez niega el tercer grado a Ó.T. por «ausencia de arrepentimiento» al pagar solo el 10%

Ó.T. a su llegada al juicio en 2012.

Ó.T. a su llegada al juicio en 2012.archivo

Miguel Ángel Zamora
León

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El titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 3 de León ha rechazado conceder la libertad condicional a Óscar Tello, uno de los autores del asesinato de la joyera leonesa Marta Villayandre en 2010. Pese al dictamen favorable de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas (Villahierro), el magistrado ha determinado que no se cumplen los requisitos legales y ha revocado de forma tácita el tercer grado que se le había concedido.

El auto judicial basa la denegación en el flagrante incumplimiento de la responsabilidad civil, fijada en 270.000 euros. El juez subraya que las cantidades abonadas por el preso no alcanzan ni el 10% de los ingresos que ha obtenido a través de los distintos puestos de trabajo desarrollados durante su reclusión.

Para el magistrado, esta conducta constituye un «fraude a la legislación» conforme al artículo 72 de la Ley Orgánica General Penitenciaria. La resolución califica el abono de «pago tendencioso» y concluye que evidencia una total ausencia de arrepentimiento y de voluntad real de reparar el daño ocasionado a la familia de la víctima.

Al perder el régimen de semilibertad —cuya única finalidad era facilitar su expulsión para que cumpliera la condicional en su país de origen—, Tello regresará al régimen ordinario. Deberá cumplir la totalidad de la pena en prisión y, una vez extinguida, será expulsado inmediatamente de España al encontrarse en situación irregular.

Los hechos se remontan a enero de 2010, cuando él y su compinche, Carlos Moreno, tendieron una trampa a Marta Villayandre concertando una cita falsa para la compraventa de alhajas. Los delincuentes la atacaron brutalmente hasta acabar con su vida y, después, utilizaron el propio vehículo de la víctima para trasladar y deshacerse del cadáver en un barranco de la localidad asturiana de Parana. La investigación policial fue implacable: el rastreo de las últimas llamadas del teléfono móvil de la joyera permitió la rápida detención de los sospechosos. Tras el arresto, el más joven de ellos confesó el crimen e identificó a Tello como el autor material de la muerte. Por estos hechos, la Audiencia de León condenó a Tello a 19 años de prisión y a Moreno a 18 años, como autores de los delitos de homicidio con agravante de superioridad y robo con violencia. La vista oral deparó un segundo procedimiento contra la suegra y la cuñada de Tello por falso testimonio.

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