La reivindicación de las autoescuelas de León suma apoyos para la protesta del 30
Csif asegura que la situación de los examinadores es «insostenible» y de «colapso estructural»

Vehículos de autoescuelas con los carteles que anuncian la protesta.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (Csif) mostró ayer su respaldo absoluto a la plantilla de examinadores de la Jefatura Provincial de Tráfico de León y exige a Tráfico que solucione la situación «insostenible» de «colapso estructural» que padece el servicio, desde hace más de ocho años, por la carencia de personal. Un apoyo a la protesta lanzada desde la Asociación Provincial de Autoescuelas de León, que ya ha convocado una protesta para el próximo jueves. Una caravana de vehículos que saldrá a las 12.00 horas del estadio de fútbol y que hará paradas ante la Subdelegación y la Dirección Provincial de Tráfico. La organización sindical critica que la «falta de previsión y la deficiente planificación» por parte de la Dirección General de Tráfico han llevado «al límite» a un colectivo que asume una sobrecarga de trabajo «insoportable». La provincia cuenta actualmente con solo cuatro examinadores en activo para atender los exámenes teóricos, de pista y prácticos de León y Ponferrada, además de asumir continuos desplazamientos, cuando las necesidades mínimas exigen una plantilla fija de, al menos, seis examinadores y un coordinador. En este sentido, desde Csif señalan que no se cubren las vacantes, bajas laborales o jubilaciones de forma ágil y consideran «incomprensible y discriminatoria» la decisión de la DGT de haber excluido a la provincia de León del Plan de Refuerzo Operativo que sí se ha puesto en marcha en otros territorios, lo que agrava la bolsa acumulada de más de 3.500 aspirantes pendientes de realizar su examen práctico, según ha informado a Europa Press en un comunicado Csif. El sindicato añade que, ante la desesperación por las esperas, los alumnos del sur de la provincia se ven obligados a acudir a examinarse a Benavente (Zamora), y los de la comarca de El Bierzo, a la provincia de Ourense. «No estamos ante un problema coyuntural, sino ante un abandono institucional del servicio público que afecta directamente tanto a los empleados de la Jefatura Provincial de Tráfico de León como a la ciudadanía», sostienen. CSIF insiste en que el retraso acumulado, que supera los tres meses de espera de media, no solo limita la movilidad y las oportunidades de empleo de los ciudadanos —especialmente en el medio rural—, sino que paraliza la incorporación de profesionales a sectores «clave» como el transporte, la logística o los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y emergencias. Por todo ello, exigen a la DGT la cobertura «urgente e inmediata» de todas las plazas vacantes, así como la sustitución rápida las bajas y jubilaciones. Además, demandan un plan extraordinario y urgente de choque para aliviar la sobrecarga laboral de los examinadores y dar salida al «tapón» de aspirantes acumulados, que ya superan los 3.500.