La estafa del 'familiar en apuros' llega a León con tres casos el fin de semana
La policía confirma dos denuncias y está pendiente de otra en la que la víctima les dio dinero y joyas

Una agente trabaja en una de las dependencias de la Comisaría de León.
El objetivo son personas mayores, a las que se les presiona con que su hijo está en apuros, ha sufrido un accidente y tiene que ser operado de urgencia. Para ello necesita dinero de forma inminente. Agobiados por la presión que ejercen los estafadores con la llamada, al final, pica. Este fin de semana la Policía Nacional de León ha admitido dos denuncias por la estafa conocida como «familiar en apuros» y sabe de una tercera, aunque de momento se ha denunciado los hechos.
Desde Subdelegación de Gobierno concretan que las dos denuncias presentadas hacen referencia a dos tentantivas, porque finalmente los mayores sospecharon y no hicieron ninguna transferencia de dinero. Sin embargo, los agentes leoneses son conocedores de un tercer caso en el que la víctima, también una persona mayor, sí sucumbió a los argumentos y las presiones de los estafadores y, como no podía hacer una transferencia, les dijo que fueran a su casa, donde entregó dinero y joyas para que su familiar pudiera someterse a la supuesta operación. La técnica empleada en los tres casos este fin de semana en León fue la misma: un familiar que está de vacaciones ha sufrido un accidente y necesita el dinero de forma urgente para una intevención médica.
El modus operandi de los estafadores que recuerren a la estrategia del «familiar en apuros siempre es el mismo. Las víctimas son personas mayores, en situación de vulnerabilidad o que viven solas a las que le cuentan la historia de que alguien de su familia que se ha ido de vacaciones, en este caso por el verano, tiene que ser operado de urgencia o necesita dinero de forma inminente, con lo que le dan un número de cuenta para que haga una transferencia inmediata o un bizum, con lo que es mucho más difícil recuperar el dinero.
Los estafadores obtienen con esta técnica un beneficio económico rápido apelando a la urgencia y a la suplantación de la identidad, incluso, para hacer que su engaño sea efectivo, porque se aprovechan de la preocupación por sus seres queridos, con lo que manipulación suele tener más resultado.
Este tipo de estafas son conocidas por los agentes. Puede realizarse de forma individualizada o a través de envíos masivos a través de mensajes o whastapp. En el primer caso, los estafadores recopilan información de la víctima, por ejemplo, a través de las redes sociales para conocer detalles en los que apoyar sus argumentos.
Qué hacer
Desde el Incibe y la Policía Nacional precisan que para no caer en estos engaños hay que intentar verificar la identidad del que pide dinero y no sucumbir al lenguaje urgente y emocional que usan los estafadores, que emplean un tono alarmante y apelan a sus emociones para presionar hasta conseguir que se actúe sin pensar. Si es a través de mensajes, hay que sospechar si hay faltas de ortografía o una redacción deficiente y, sobre todo, desconfiar de todo lo que exige una actuación urgente e imediata o por con métodos de pago poco habituales y especialmente rápidos.
Entre las recomendaciones que se lanzan en caso de haber sufrido este o cualquier otro tipo de estafa es informar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y presentar una prueba aportando todas las pruebas de las que se disponga. Si se ha recibido un mensaje, es necesario cortar todo tipo de contacto con ese número y bloquearlo, teniendo en cuenta que se pueden aportar como pruebas capturas de pantalla, los números de teléfono que fueron utilizados por los estafadores y justificantes de pago.
Mantener la calma
El acento hay que poner, sobre todo, en la información que se comparte a través de las redes sociales y que puede ser usada por estafadores y ciberdelincuentes, pero también inciden desde la Policía Nacional y el Incibe en que ante una petición de dinero con carácter urgente, es recomendable mantener la calma y tomarse el tiempo necesario para comprobar la veracidad de la situación.