CCOO alerta del intento de cierre de un ala entera del Monte San Isidro
La decisión llega en pleno verano y eliminaría capacidad asistencial en puertas de época alta

El hospital Monte San Isidro es objeto de disensiones.
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Castilla y León denunció ayer la intención de cerrar un ala completa de la tercera planta del Hospital Monte San Isidro y trasladar parte de su plantilla al Complejo Asistencial Universitario de León (Caule). Los profesionales conocieron el plan en la tarde del 24 de agosto, sin negociación previa y bajo una supuesta fórmula de adscripción «voluntaria».
CC OO advierte de que no se trata de una simple reorganización interna, sino de una decisión que reduciría los recursos humanos y asistenciales del hospital. Para el sindicato, solicitar ahora personas voluntarias para abandonar el centro puede ser el primer paso hacia un recorte permanente de su actividad y un progresivo desmantelamiento del Monte San Isidro.
«La dirección pretende aprovechar el descenso puntual de la ocupación durante el verano para justificar el cierre de camas que volverán a ser imprescindibles dentro de unos meses», denuncia la Federación.
Con la llegada del invierno, el aumento de infecciones respiratorias y neumonías eleva la presión sobre Urgencias y las plantas de hospitalización, por lo que eliminar capacidad asistencial en estos momentos constituye, a juicio de CCOO, una decisión «irresponsable y cortoplacista».
El sindicato cuestiona que se hable de voluntariedad cuando la plantilla desconoce el alcance definitivo de la medida, su duración y las consecuencias que tendrá para quienes permanezcan en el hospital. También exige aclarar cuántas camas se pretende cerrar, qué profesionales serían trasladados y si existe algún plan para recuperar esos recursos cuando aumente la demanda asistencial.
«Cerrar camas en verano para lamentar su ausencia en invierno no es planificación sanitaria: es improvisación y recorte sostiene CCOO. La organización rechaza que la sanidad pública se gestione atendiendo exclusivamente a fotografías puntuales de ocupación o a criterios de ahorro, mientras se ignoran las necesidades previsibles de la población y la experiencia acumulada durante los periodos de mayor presión asistencial.
Por todo ello, CCOO exige la paralización inmediata de la reestructuración, el mantenimiento de todas las camas y la apertura de una negociación con la representación de la plantilla. «No vamos a permitir que San Isidro pierda recursos».