El misterio del mal olor que desconcierta a León: dos días de llamadas de ciudadanos quejándose
La Policía Local confirma que las pesquisas se centran en Valdesogo de Arriba, mientras los vecinos continúan soportando las consecuencias de la contaminación olfativa en las calles de la capital

Los leoneses llevan dos días preguntándose de dónde procede el persistente y desagradable olor que invade la ciudad desde el pasado jueves. La falta de respuestas oficiales contrasta con la creciente inquietud en las calles, donde los ciudadanos intentan buscar explicaciones lógicas ante un misterio que las autoridades locales todavía no han logrado resolver.
Durante las últimas 48 horas, las líneas de la Policía Local han registrado numerosas llamadas de vecinos alarmados, una afluencia que se mantuvo alta ayer —aunque con un ligero descenso de avisos durante la jornada de hoy—. A pesar de la constancia de los avisos, los agentes reconocen abiertamente que no tienen ni idea de dónde viene el hedor, mientras que el cuerpo de bomberos confirma que no ha realizado ninguna salida ni tiene constancia de incidencias relacionadas con este episodio.
Entre la ciudadanía proliferan las especulaciones y las anécdotas cotidianas. Mientras algunos vecinos apuntan a un posible olor a purinas o a restos de incendios, escenas curiosas se repiten por puntos emblemáticos de la capital como Santa Nonia, donde transeúntes y familias se detenían a mirarse las zapatillas por si habían pisado excrementos de perro, llevándose la sorpresa de comprobar que el calzado estaba limpio y que el tufo flotaba en el ambiente de forma generalizada.
Este malestar ciudadano trae a la memoria precedentes similares ocurridos en la provincia y la capital leonesa, donde situaciones de contaminación olfativa, episodios de pestilencia vinculados a fincas abonadas con estiércol o factores termodinámicos e invernales han generado históricamente intensas quejas vecinales y dolores de cabeza institucionales. De momento, y a la espera de que las condiciones meteorológicas o las investigaciones aclaren la situación, los leoneses continúan respirando con resignación este enigma en el aire.