León porfía con el nuevo contenedor marrón en la recogida neumática
El Húmedo y La Lastra se suman al Crucero, donde se estrenó dos años y medio tarde. La implantación de la nueva fracción de reciclaje fracasa por ahora con toda la basura sin seleccionar
Fernández y Rello, este martes en la presentación.
Con el resultado del primer mes del contenedor marrón echado a perder casi en su totalidad, a razón de más de 2.000 kilos de residuos semanales arrojados a la tolva común sin posibilidad de generar biogás o compost, el Ayuntamiento de León publicitó este martes la implantación de la nueva fracción de recogida selectiva en el Barrio Húmedo y La Lastra, donde se ubica el sistema neumático. Más de dos años y medio tarde sobre la exigencia de la UE, saldados con una penalización de cerca de un millón de euros anuales a mayores por no reducir las entregas seleccionadas para su tratamiento en el CTR, el consistorio de la capital leonesa porfía sin que por ahora haya calado el mensaje informativo que detalla qué desechos deben ir a este nuevo recipiente.
Pese a este fracaso de la implantación inicial, con un centenar de contenedores marrones repartidos por el Crucero, el concejal de Modernización y Limpieza, Jon Ander Fernández, publicitó el «esfuerzo recompensado con la incorporación de la fracción orgánica en el sistema de recogida neumática». «Trabajamos constantemente en mejorar y modernizar el servicio, adaptando a las necesidades que nos demandan nuestros vecinos, pero también a la normativa vigente», alabó el edil del equipo de gobierno socialista, que debía haberlo puesto en funcionamiento en enero de 2024.
La ausencia de resultado hace que ahora, después de las sucesivas penalizaciones y de que haya perdido la subvención de 738.000 euros comprometidos por la UE para pagar los contenedores marrones, el Ayuntamiento trasladará su campaña informativa al Húmedo y La Lastra. Un «punto informativo itinerante», como incidió Fernández, explicará a los vecinos que, en las bocas de recogida neumática identificadas con la leyenda de «orgánica» deben tirarse fruta y verdura, sobras de carne y pescado, cáscaras de huevo, café, productos vegetales, papel de cocina, infusiones o pan. A su lado, identificado como «resto», queda el recipiente para otros desechos como pañales, compresas, chicles, ceniza, colillas, polvo, bolsas de aspirador y objetos de cerámica.
El mensaje busca prosperar en las próximas semanas en estas dos zonas, únicas en las que hay recogida neumática, como expuso Fernández, acompañado por Roberto Rello, country manager de Envac Iberia, la empresa responsable. Después le tocará al resto de la ciudad el marrón.