El pedrisco causa grandes pérdidas en el triángulo entre Villar de Mazarife, Villarrín y Fontecha
La tormenta daña las cosechas de remolacha y cereales del Páramo
El granizo provocó pérdidas millonarias en las plantaciones de cereal, remolacha y alubias del Páramo.

Raúl, un agricultor de Fontecha, muestra los efectos de la tormenta de granizo sobre las remolachas
«Cayó muchísima piedra; en Fontecha la quitaban de las calles a paladas», lamentaba ayer Amador García Hidalgo, un agricultor de Villar de Mazarife que vio como la fuerte tormenta de anteanoche descargaba ráfagas de granizo sobre sus fincas. La tormenta, que en la mayoría de la provincia descargó tan sólo agua con un fuerte componente eléctrico, fue de pedrisco en la zona del Páramo comprendida entre las localidades de Villarrín, Mozóndiga, Fontecha, Méizara, San Pedro Bercianos y Villar de Mazarife, un área territorialmente reducida, pero que por su gran concentración agraria ocasionó pérdidas millonarias en las cosechas de remolacha, maíz y alubia. El presidente de la organización agraria Ugal-UPA, Matías Llorente, explica que en el caso de la remolacha, la planta ya tiene hojas a estas alturas, y lo que ha hecho el pedrisco es retrasar unas semanas la cosecha, además de obligar al agricultor a realizar un gasto adicional importante en nitratos y cicatrizantes para restaurar la planta. Los daños son aún mayores en el caso de cereales como el maíz, que ya había nacido, o en la cosecha de alubias, un cultivo por el que el sur de la provincia está apostando como alternativa, pero que ya el año pasado se echó a perder por completo a causa de las precipitaciones de granizo. En algunos casos, las cosechas de maíz están cubiertas contra el pedrisco por pólizas de seguros, aunque esta práctica preventiva es menos habitual en el caso de la remolacha. Los viñedos se salvaron La cosecha para la que el pedrisco en esta época del año hubiera resultado desastrosa es el viñedo, aunque en esta ocasión las principales zonas vinícolas de la provincia se salvaron de la piedra. Es el caso del Bierzo, a donde no llegaron las precipitaciones, o de Valdevimbre, donde sólo hubo algo de lluvia. El gerente de la Promotora Pro-Denominación de Origen Vinos Tierra de León, Manuel Losada, comentaba ayer con alivio que la tormenta sólo dejó agua, y no mucha, en zonas como Gordoncillo o Pajares de los Oteros, aunque cruza los dedos para que la amenaza de tormenta que aún pesa sobre León no afecte a los viñedos.