El 80% de la sustancia proviene del subsuelo y un 20% del material de construcción de la vivienda
Un informe sitúa a León como una de las zonas afectadas por el gas radón
La exposición a grandes concentraciones ocasiona el 10% de los cánceres de pulmón
Un informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) considera a León como una de las zonas sensibles expuestas al gas radón. Aunque ya se habían realizado estudios, este último informe constata definitivamente las emisiones de este gas procedente del subsuelo. El mapa del Consejo de Seguridad Nuclear fuer recientemente presentado públicamente en las jornadas de trabajo «Radón y Medio Ambiente», que tuvieron lugar en la Casa de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y que fueron organizadas por el Proyecto Europeo de Investigación Erricca2. Según informó hace unos días el diario «La voz de Asturias», Extremadura, Galicia y Madrid son las zonas más expuestas al gas. Pero el Consejo de Seguridad Nuclear también considera zonas sensibles de exposición al gas franjas de la provincia de León, Zamora, Ávila, Salamanca y Toledo, parte de Ciudad Real y la mitad norte de Huelva, Sevilla y Córdoba. Origen y soluciones El gas radón, de naturaleza radiactiva, procede del subsuelo y numerosos estudios epidemiológicos que han sido realizados en diversos lugares del mundo han demostrado que supone un factor de riesgo para desarrollar un cáncer de pulmón a personas sometidas a una prolongada exposición al mismo y a determinados niveles de intensidad. De hecho, varios investigadores han coincidido en sostener que entre un 10 y un 12% de los cánceres de pulmón se pueden atribuir a esta exposición. Al surgir de la emanación de las rocas, posibilita que se formen grandes concentraciones en el interior de las viviendas construidas en determinadas zonas o con ciertos materiales, sobre todo si la ventilación es insuficiente. Varias son las recomendaciones para proteger las viviendas de los efectos negativos del radón: toda habitación situada a nivel de sótano o semisótano debe estar dotada de una ventilación suficiente, instalación de estructuras de tuberías y cañerías para la extracción o escape del gas, además del sellado de grietas que en los suelos o paredes. El Código Técnico de la Edificación para viviendas nuevas explica la manera que tiene el gas de penetrar en la casa, por la cámara de aire de los muros exteriores, por el sótano, el forjado sanitario o los conductos de saneamiento. Barreras anti-radón, elementos extractores en los cimientos y una buena ventilación son las soluciones más aconsejables.