Guillermo Herrero Díez, burgalés de 51 años, resultó herido y su pronóstico es reservado
Espectacular rescate tras un accidente de tráfico en el Cares
El suceso se produjo en la carretera de Caín, en un tramo conocido como La Roble
Imagen del vehículo en el lecho del río y altura desde la que se despeñó
Un turismo se precipitó al río Cares desde una altura de más de veinte metros en la carretera de acceso a Caín, concretamente en el tramo conocido como La Roble, a doscientos metros de este pueblo y uno de los más peligrosos de la, ya de por sí complicada, principal vía de acceso a la zona leonesa de la Garganta del Cares. El único ocupante del vehículo, Guillermo Herrero Díez, de 51 años y policía municipal de Burgos, resultó herido, pudiendo salvar la vida gracias a los múltiples dispositivos de seguridad de que disponía el coche. El suceso tuvo lugar hacia las seis menos cuarto de la tarde, cuando el vehículo, un Peugeot 206, conducido por Guillermo Herrero Díez, abandonaba el pueblo de Caín y se introducía en La Roble, un tramo de carretera completamente excavado en la pared de roca. Testigos presenciales aseguraron que el conductor se encontró con otro coche en sentido contrario y procedió a intentar apartarse dando marcha atrás para permitir el paso del otro vehículo, momento en el que una de las ruedas del vehículo se salió de la estrecha vía, provocando que el Peugeot se precipitara al vacío desde unos veinte metros casi en vertical, cayendo al lecho del río Cares en una zona donde el agua circula con rapidez. Los primeros en acercarse hasta el vehículo y la víctima fueron varios vecinos de Caín, quienes avisaron a los servicios de emergencia. Posteriormente llegaron efectivos de la Guardia Civil de Riaño, un helicóptero del 112, otro helicóptero de los Bomberos de Principado de Asturias y otro helicóptero del Greim de Sabero. Guillermo Herrero permaneció inmóvil en el vehículo siniestrado durante más de dos horas hasta que fue rescatado por miembros de todos los servicios especiales desplegados. A su lado, permaneció en todo momento Marino, un vecino de Caín. La abrupta orografía de la zona dificultó, tanto las evoluciones de los helicópteros como la evacuación del herido hasta la carretera para ser llevado en ambulancia hasta el helicóptero del 112, que había tomado tierra en Caín y que procedió a trasladarle de forma inmediata al Hospital de León.