| Reportaje | Una mirada a la paz |
La llama de la humanidad

Santiago Fernández prende una vela en honor a los derechos humanos
El 11-S. La zona cero. Miles de víctimas. El mayor atentado terrorista de la historia ha hecho que Santiago Fernández no permanezca con los brazos cruzados. Desde León, y dentro de sus posibilidades, Santiago ha llevado a cabo una iniciativa en honor a los derechos humanos: una antorcha que será encendida todos los 11 de septiembre en la basílica de San Isidoro. Santiago, leonés y ex ferroviario, emigrado a Barcelona y trabajador en la Seat, ha bautizado lo que él mismo llama el punto cero de los derechos humanos en la iglesia de San Isidoro. Una antorcha encendida basta para que todo aquel que pase por San Isidoro el día 11 de septiembre se detenga ante una llama prendida en honor a los derechos humanos. El 11 de septiembre del 2001, después de los atentados a las torres gemelas, Santiago acudió a la iglesia de San Isidoro para encender una antorcha y colocar los escritos que él consideró oportunos para explicar los motivos que le llevaron a realizar este acto. Con el paso del tiempo, han ido sumándose nuevos documentos dejados por aquellas personas que, al leer las razones de Santiago, han querido unirse a él en tal conmemoración. El pasado año 2002, Santiago Fernández eligió la ciudad de Barcelona para realizar su particular homenaje a los derechos humanos del mismo modo, con una antorcha, que, además, estaba dedicada en inglés al 11-S. Misa en la Catedral Este año, el día 11, Santiago acudió a su cita en San Isidoro y prendió la llama de la humanidad. La vela, que será apagada hoy, tendrá que volver a encenderse el próximo día 21, ya que Santiago ha elegido la Catedral leonesa como escenario de una emotiva misa en la que el sermón que será oficiado tendrá como tema los derechos humanos. Además, ese mismo día, Santiago pretende situar una antorcha en la plaza de la catedral, un velón en honor a los derechos humanos y otra última vela en recuerdo de las víctimas del atentado. Entre los proyectos de Santiago Fernández, de cara al próximo año, se encuentra el volver de nuevo a San Isidoro para retomar el prendimiento de la llama. Además, en el caso de que más personas se sumaran a tan simbólica conmemoración, Santiago plantearía a las autoridades pertinentes la creación de un monolito o una pequeña estatua que evocara a la antorcha encendida y que tendría como destino su ubicación en las inmediaciones de la plaza de San Isidoro. Así, desde el fatídico 11-S del 2001, una vela dedicada a las víctimas del trágico atentado pretende ir más allá y erigirse en conmemoración a los derechos humanos. Es, en sus propias palabras, «la llama de la humanidad».