| Orientación escolar | Claves para una buena entrevista |
Llega la hora de la cita con el tutor
Los tutores hablan a menudo con los padres
«Los padres de los mejores estudiantes son los que más citas piden a los tutores; las familias de los más conflictivos son los que nunca aparecen por el centro escolar». Éste es un conocido tópico que circula por las salas de profesores de colegios e institutos y que se cumple en un sorprendente gran número de ocasiones. Y es que a pesar de que la mayoría reconoce la utilidad de que familia y centro escolar estén coordinados, no siempre es fácil encontrar una hora y un día en el que citarse para hablar de temas no siempre agradables. Y además, ¿cómo se actúa en estas entrevistas? Aquí van unas orientaciones: -Hay que acudir a la cita con la idea de que va a ser una reunión entre dos partes que están «en el mismo bando». A veces la familia ve al tutor como enemigo de su hijo, con lo que se dedica a defenderlo e incluso exagerar sus hábitos («le digo que estudia entre 6 y 8 horas diarias»); aunque también se da el caso contrario, en el que el profesor percibe a los padres como contrincantes de su tarea «si es que la culpa la tienen ellos, que no son capaces de ponerle límites; no sé ni para qué me molesto en hacer esta reunión»). 1397058884 Para contribuir al buen ambiente, se puede empezar hablando por los temas más positivos, dejando los peliagudos para más tarde. En cualquier caso, hay que intentar mantener un tono amable y de respeto a lo largo de toda la reunión, aunque las informaciones recibidas no sean tan optimistas como se esperaba. 1397058884 Lo más importante es acabar la entrevista con algunas ideas claras sobre la mesa: no sirve de nada hablar sobre lo mal que se porta o lo poco que estudia si no se marcan unos objetivos a corto-medio plazo. Una vez en casa, hay que mantener esas intenciones, y no quedarse en la bronquita de turno («me dijeron que eres un holgazán»).