El primer directivo anuncia que la política comercial será la prioridad en la nueva etapa de la caja
Lagartos orientará Caja España hacia las pymes para vender más créditos
El director general ve en el plan estratégico unas directrices generales que se pueden cambiar

Juan Manuel Nieto Nafría, Javier Ajenjo y José Ignacio Lagartos, en una imagen tomada ayer
«Somos una entidad más de pasivo que de activo», dijo ayer durante su presentación a los medios de comunicación el nuevo director general de Caja España, José Ignacio Lagartos, que ya se aventuró a hacer un primer diagnóstico de la situación y de la política que se deberá seguir en el corto y medio plazo: «Tenemos un pasivo bueno, por encima de la media, pero tenemos que hacer un esfuerzo comercial para crecer en activos», señaló. Lagartos anunció que el mercado objetivo para esta política de incremento de ingresos a través de la expansión del crédito -que representan el 57% del balance total de Caja España- serán las empresas de la región, y en especial las pymes: «El denominador común debe ser la eficiencia, porque estamos aún lejos de nuestras metas», señaló el nuevo director general, que aunque se mostró satisfecho con los costes en la entidad, equiparables a los de otros bancos y cajas, reconoció un déficit en ingresos que habrá que corregir. El nuevo director general de Caja España se refirió al personal de la entidad como la herramienta básica con la que cuenta para alcanzar estos objetivos estratégicos, y para ello anunció que potenciarán la motivación y la formación continua de los empleados de la entidad, además de reforzar los canales de comunicación con la cúpula directiva. José Ignacio Lagartos anunció que en su mandato se practicará la contención de gastos, «porque manejamos un dinero que no es nuestro», recordó, y adelantó que Caja España cerrará el ejercicio 2003 con unos buenos resultados, en la línea de sus previsiones presupuestarias. El plan estratégico es flexible Preguntado sobre hasta qué punto su gestión estará encorsetada por el plan estratégico recién aprobado en la entidad, el nuevo director general advirtió que un documento de este tipo no es algo estático, sino que se trata de un conjunto de directrices que se puede cambiar y amoldar según lo requieran las circunstancias: «No puedo asumir un plan en cuya elaboración yo no he estado», señaló el primer directivo de Caja España, que a renglón seguido señaló que un plan es bueno si está consensuado, por lo que a priori no tiene objeciones para que se aplique, si bien recordó que las directrices de este tipo de documentos son siempre flexibles. En la misma línea, Ignacio Lagartos restó importancia al hecho de que su predecesor en el cargo, Evaristo del Canto, vaya a dirigir una entidad de la competencia como es La Caixa en la región centro, con la ventaja de conocer en profundidad el plan estratégico de Caja España: «Todas las entidades financieras son prácticamente iguales, salvo en aspectos muy concretos y puntuales, y conocer un plan estratégico no tiene porqué suponer una ventaja frente al resto», manifestó el director general de la mayor entidad bancaria de Castilla y León.