El secretario regional hizo balance y reconoció que la ejecutiva no ofrece sensación de equipo
Villalba promete cambiar la actitud sumisa de la Junta si el PSOE gana en marzo
El responsable de los socialistas autonómicos criticó la actual falta de liderazgo del PP
? El secretario general del PSCL-PSOE, Angel Villalba, vaticinó ayer que la posición «sumisa y perdedora» que ha tenido la Junta y su presidente, Juan Vicente Herrera, ante el Gobierno central en este año de «transición e interinidad» se volverá más reivindicativa si el PSOE gana las generales de marzo de 2004. Villalba, en el balance de este año, marcado por las elecciones autonómicas de mayo en las que el PP revalidó la mayoría absoluta, se mostró especialmente critico con el nuevo Gobierno regional, con la «falta de liderazgo» de su presidente y con la relación de Castilla y León con el Gobierno central. «Esperabamos un Gobierno fuerte y decidido, pero el PP quiere convertir 2003 en un año de transición e interinidad», afirmó el líder regional socialista, quien añadió que en la Comunidad «circula» el proyecto de Aznar y de Rajoy y no el de la Región porque «Juan Vicente Herrera defiende poco a Castilla y León, la deja siempre en fuera de juego en las decisiones importantes y juega a perdedora». Villalba reiteró que no le gusta la relación de la Junta con el Gobierno central y vaticinó que si en marzo gana el PP veremos un Ejecutivo regional «sumiso» mientras que si vence el PSOE cambiará y «reclamará la deuda histórica o más dinero para la educación y sanidad». Luces y sombras No obstante, el dirigente de la oposición encontró algunas luces en el balance del año y, entre ellas, saludó el crecimiento en un 4,7 por ciento del índice de producción industrial, la licitación de obra pública con un incremento del 73 por ciento, el «alivio» de que la inflación este por debajo de la media nacional, la gratuidad de libros, el nuevo plan de choque contra las listas sanitarias, el aumento moderado del precio de la vivienda o los nuevos 60 kilómetros de autovía (León-Benavente). Entre las sombras, enumeró que el paro no disminuya pese al ciclo económico positivo, la falta de cumplimiento de compromisos en la construcción de viviendas sociales, la «debilidad» de datos en las estancias turísticas o la falta de fondos adicionales para áreas periféricas o cuencas mineras, así como la insuficiente creación de plazas en guarderías. Sin embargo, estimó que «el mayor fracaso» está en la política agraria por la falta de inversiones en regadíos, cierre de azucareras y ruptura del diálogo institucional con las Organizaciones Agrarias. «Por qué no se buscan soluciones y propuestas en vez de salir a la calle», por los agricultores y ganaderos. Falta de equipo En el plano institucional, Villalba reconoció capacidad de diálogo por parte del Gobierno en áreas como los acuerdos con los sindicatos o en la configuración del Consejo de Cuentas y Consejo Consultivo, donde valoró en particular que el presidente propusiera como consejero al ex secretario general del PSCL durante diez años, Jesús Quijano. Pero también realizó autocritica porque han tenido 100.000 votos más pero sólo han conseguido dos nuevos escaños en las Cortes o «no damos sensación de equipo», aspecto éste que corregirán en el congreso que está previsto para otoño de 2004 en que el harán un análisis en profundidad, buscarán fórmulas novedosas y «seremos un verdadero gobierno alternativo». Villalba concluyó, en línea con la valoración inicial, que el campo de juego elegido por el presidente de la Junta sitúa a Castilla y León como «perdedora» por «la sumisión» a las directrices del PP nacional.