| Reportaje | Ayuno voluntario |
Mordiscos de solidaridad
La Facultad de Veterinaria celebra el Día del Bocata Solidario y colabora en el proyecto de un hospital materno-infantil en Senegal

El buen tiempo animó a los estudiantes a comer en el césped
Un año más, y ya son 20 aproximadamente, la Universidad de León y en concreto la Facultad de Veterinaria, celebraron el Día del Ayuno Voluntario de un modo muy especial, vendiendo, en el hall del centro bocadillos «solidarios». Bajo el lema de la ong Manos Unidas, «Erradicar la pobreza está en nuestras manos», cerca de 1.000 bocadillos se pusieron a la venta, acompañados de una botella de agua. Un menú que sólamente costó dos euros, pero que servirá para financiar parte de la construcción de un centro de atención materno infantil en una comunidad rural situada al oeste de Senegal. En esta propuesta de la Universidad colaboran sobre todo miembros de la institución y todas las labores para preparar este día, así como otros proyectos para trabajar con la ong, son coordinados por la Pastoral Universitaria. «Es una labor conjunta de alumnos, profesores y personal de la ULE, de aquellos que compran los bocadillos, de los que los venden e incluso de otras instituciones como pueden ser las residencias universitarias de la ciudad que son las que donaron los 1.000 panecillos para los bocatas», explicó un miembro de la Pastoral. En esta iniciativa, en la que el año pasado se recaudaron 1.600 euros, también han participado dos empresas asentadas en León y su alfoz, que colaboraron con el fiambre para hacer los bocadillos y con el agua. Sin estas aportaciones, según la Pastoral, no se podría llevar a cabo el «Bocata Solidario» ya que, de esta forma, el coste del producto que vendemos es cero y por lo tanto, todo lo recaudado va a parar a la ong. «De otro modo prácticamente lo recaudado lo tendríamos que utilizar para comprar los productos». El testimonio de un salesiano La ong también quiso que los leoneses conocieran de primera mano el testimonio de una persona que ha dedicado su vida a la ayuda de los más pobres. Por este motivo, Manos Unidas organizó una conferencia a cargo de Rosalviño Morán Viñayo, un padre salesiano nacido en León y emigrante en Brasil desde su infancia, donde desde entonces trabaja en uno de los distritos más marginales de la ciudad de Sao Paolo. El Día del Ayuno Voluntario surge como protesta por los millones de personas que no comen ningún día porque no tienen nada que llevarse a la boca, en un mundo en el que, según la ong, se mueren de hambre más 30.000 niños menores de cinco años, de entre los 40 millones de personas que fallecen cada año por este motivo. Numerosos colegios leoneses se sumaron ayer también a esta iniciativa. Los pequeños cambiaron sus platos de casa por un bocata.