Caja España aplicará normas de buen gobierno a sus empleados y directivos

Caja España persigue reforzar su imagen corporativa y su cultura interna
El director general de Caja España, Ignacio Lagartos, presentó ayer al consejo de administración de la entidad las primeras acciones del denominado Plan 100 días que tiene por objetivo principal la reactivación comercial, y que incluye normas de buen gobierno para los órganos de gobierno, reglamentos éticos y de comportamiento para todos los empleados y para los comités en los que se divide el trabajo interno de la caja. El objetivo de este plan es mejorar la reputación de Caja España a través de una serie de compromisos y mecanismos que garanticen el buen funcionamiento de la entidad, unos servicios y unos productos competitivos y de calidad y una inversión constante en todo aquello que promueva el desarrollo y el bienestar de la sociedad en la que está implantada, según explica la propia caja a través de un comunicado. Equiparación laboral El consejo de Caja España que se celebró ayer en León también acordó reconocer la igualdad de derechos laborales a todos sus empleados que cumplan 25 años de servicio en la entidad, una medida que beneficiará a 578 trabajadores procedentes del Banco de Fomento, Caja Rural del Bierzo, Caja Rural de Palencia y Obra Benéfico Social, entidades que hoy se han integrado en la mayor caja de ahorros de Castilla y León. Este reconocimiento supone que todos los empleados de Caja España que cumplan 25 años de servicio en la entidad tendrán el mismo reconocimiento y los mismos derechos sociales, independientemente de su procedencia laboral. Este acuerdo que aprobó el consejo a propuesta del director general viene a reconocer una vieja aspiración de los trabajadores procedentes de las entidades que se integraron en Caja España en los últimos diez años. La medida implica que los 578 trabajadores que se beneficiarán de ella recibirán una paga extraordinaria al cumplir 25 años de servicio, así como un obsequio de empresa que se entregará en un homenaje interno, tal y como venía sucediendo con el resto de los empleados de la entidad. La caja destaca en una nota que este acuerdo ha sido posible gracias al clima de diálogo y negociación interna puesto en marcha por el nuevo director general, así como por la capacidad de entendimiento de los sindicatos. Caja España cree que la desaparición de esta vieja reivindicación laboral servirá para consolidar la imagen corporativa y reforzar la cultura interna de la entidad, que tras la apertura de las primeras oficinas en Andalucía, ya tiene presencia en once autonomías y más de treinta provincias.