El club leonés cumple una década y la organización cien años en el 2005
Los rotarios centrarán su ayuda en proyectos de salud y educación
Más de 250 socios analizan en León las futuras estrategias, entre ellas, fomentar los hermanamientos
El gobernador del distrito Norte, Carlos Garrriga, en el centro de la mesa, durante la asamblea
El gobernador de los rotarios del distrito Norte, el catalán Carles Garriga, anunció ayer, en la asamblea que celebra esta organización en León, que los objetivos para este año son contribuir a desarrollar proyectos de mejora de la salud, de abastecimiento de agua potable y de alfabetización. Puesto que en España, la Sanidad es gratuita y de buena calidad, Garriga propone que los rotarios colaboren en la importación de medicamentos y ambulancias a otros países en vías de desarrollo. Precisamente, uno de los grandes logros de esta organización es erradicar la polio, de la mano de la Organización Mundial de la Salud. En cuanto a la alfabetización, los esfuerzos rotarios se encaminarán a recoger material escolar -lápices de colores, libros y ordenadores- para reutilizarlos en zonas donde se necesiten. De hecho, a Cuba hna enviado «toneladas de pinturas y cuadernos», matizó el gobernador. Además, otra de las metas que se marcan es fomentar el hermanamiento entre clubes rotarios. Para el presidente leonés, José Álvarez-Prida, la unión entre clubes «logra duplicar los fondos para resolver un mismo problema y es muy positivo». Tanto el Totary Internacional como el leonés están de aniversario. El primero cumple cien años en febrero del 2005 y el segundo, diez el próximo 19 de mayo. Un acontecimiento que se festejará con la entrega del premio a la buena voluntad. Escaño en la ONU La asamblea de León también sirvió ayer de foro para analizar el programa antiminas, que los rotarios comenzaron hace siete años. Ya han logrado que el gobierno de Estados Unidos coloque un temporizador en esas minas a partir del 2007, para evitar que exploten cuando se quedan olvidadas. Los rotarios disponen de un escaño en la ONU, una distinción de la que sólo goza otra organización privada, la Cruz Roja. Pretenden trabajar en proyectos solidarios a nivel local y mundial y colaboran con las instituciones.