Consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid
«Si de algo hay que acusar a Acebes es de excesiva transparencia»

Prada, consejero de Justicia e Interior de Madrid, en su despacho
Alfredo Prada (León, 1959), vicepresidente de la Comunidad de Madrid y consejero de Justicia e Interior, no admite ninguna duda sobre la actuación del Gobierno durante la crisis del 11-M. Apoya sin fisuras a Ángel Acebes y critica la actitud de «otros» con intereses electorales durante aquellos días. También felicita a su «paisano» José Luis Rodríguez Zapatero. - ¿Cómo valora la gestión de la crisis por parte de Interior? - Yo creo que el ministerio del Interior hizo lo que tenía que hacer. Y me consta que en ningún momento se pretendió engañar o mentir a los españoles. Se tenía una información, se utilizó esa información y además se actuó con enorme transparencia. En el momento en el que se abrieron nuevas vías de investigación se manifestaron y, más allá de lo que ocurrió en dos días de enorme tensión no imaginable, lo que hay que ver pasado el 14 de marzo es que cada vez hay más detenidos a disposición judicial. Insisto, creo que el ministro (Ángel Acebes) actuó de buena fe y con la confianza de que lo que decía lo decía en función de los datos de los que disponía. - Pero quizás la insistencia en una vía de investigación fue excesiva... - Vamos a ver. En un país donde en los últimos 25 años hemos tenido 1.000 víctimas de atentados terroristas, solamente se marca a una banda terrorista como culpable de esos atentados. Por tanto, creo que es muy lógico que el primer pensamiento puede pasar por esa banda terrorista. Creo que no fue una cuestión de mucha insistencia, sino de la buena fe derivada de unos antecedentes que te llevan a pensar que es ETA. - ¿Cree que el ministerio del Interior puede afirmar tan tajantemente la autoría de un atentado sólo en base a antecedentes y tildar de miserables a quienes la pongan en duda? - Insisto en que el Ministerio actuó haciendo lo que tenía que hacer con una enorme buena fe y con una enorme transparencia. Y me quedo con lo positivo, la eficacia policial. Y de la parte negativa también me quedo con el interés por tergiversar esa buena fe que hubo en la jornada de reflexión. Se ha demostrado que el Gobierno no mintió y que daba a conocer a los españoles la información que tenía, y otros tuvieron interés en una utilización de las informaciones con un fin no propio de la investigación policial, sino con un fin, digamos, electoral. - Entonces, no admite ningún tipo de control, ralentización o contemporización de la información por parte del Gobierno... - Al contrario, las informaciones de Interior fueron exhaustivas. La información que da un ministerio debe ser la que el propio ministerio considere necesaria. Hay que medir el proceso de investigación, que es lo importante. Entonces, yo respeto lo que en el ministerio se consideraban tiempos de informaciones que se iban facilitando. Y creo que si se debe acusar al ministro del Interior de algo, es de excesiva transparencia. - Pero, por el contrario, parece evidente que el Gobierno, voluntaria o involuntariamente, causó una sensación en muchos ciudadanos de control de la información con fines partidistas... - Yo creo que si este atentado se hubiera producido dos días después, esto no se hubiera producido. Hubo personas interesadas en provocar una crisis en el ámbito informativo sobre los autores o consecuencias del atentado. - Como consejero de Justicia, ¿cómo valora la diligencia del fiscal jefe del Tribuna Superior de Justicia de Madrid, Manuel Moix, en ordenar una investigación para abrir procedimientos penales contra los manifestantes del día de reflexión? - Yo, fuera de este contexto, digo siempre que la justicia tiene que ser una justicia rápida. Si se han producido delitos, a mí me parece muy bien que se investiguen y se resuelvan cuanto antes. Me preocupa más que la diligencia de la Fiscalía la actitud de determinados responsables políticos presumiendo de la presunta comisión de un delito. Vamos a ver, si los hechos no son delictivos se archivarán las actuaciones judiciales pero si constituyen delitos, me preocupa que alguien intente sacar pecho y decir: yo estaba allí. Hay que recordar que la Fiscalía ha actuado por el mandato de la Junta Electoral Central, que es el máximo órgano para garantizar la pureza de un proceso electoral. - Pero muchos ciudadanos pueden pensar que se trata de una especie de caza de brujas, lo que crisparía aún más la vida política. - Es verdad que es un tema muy delicado. Estábamos en una situación de conmoción tras los atentados, pero también estábamos en una jornada de reflexión. Hay que esperar a la calificación jurídica de los hechos. - ¿Hasta qué punto usted cree que los ciudadanos que se manifestaron buscaban antes un beneficio electoral que exigir más claridad del Gobierno? - Creo que hubo una mezcla, pero también se jugó con los sentimientos. Alguien convocaba esas manifestaciones en la puerta de las sedes del PP, y me da igual la manera. Lógicamente, si fuera sólo por un sentimiento de querer conocer más datos, me parece muy bien, pero si tuviera un contenido político, ya no me lo parecería. La investigación judicial debe dilucidarlo. - ¿Considera que los resultados del 14-M hubieran sido muy diferentes sin los atentados? - Los resultados son los que son y lo primero que hay que hacer es felicitar a nuestro paisano y amigo (José Luis Rodríguez Zapatero) que ha ganado limpiamente las elecciones. A partir de ahí, de lo que no cabe ninguna duda es que el 14 de marzo todos los españoles estábamos conmocionados. Yo no conozco lo que ha ocurrido en la mente de cada español. Es muy difícil establecer una relación de causa-efecto. Había una conmoción y las decisiones de los españoles entran dentro de lo que es el juego democrático. - Pero, según los números, el PP no ha perdido a los votantes del 2000, y el PSOE ha sacado beneficio de la abstención y del trasvase de partidos minoritarios - Hay dos lecturas; que el PP ha tenido el respaldo de 9.700.000 ciudadanos, y que los resultados del PSOE comparativamente con los de Izquierda Unida y otros partidos minoritarios nos demuestra que se ha optado por un voto útil. La incógnita a despejar está en saber qué ha votado el nuevo votante, la gente entre 18 y 30 años. - ¿Cómo valora el resultado del PP de León? - León es un buen ejemplo del resultado a nivel global. El Partido Popular de León mantiene un número de votos similar al de hace cuatro años con un gran respaldo.