La Virgen de las Angustias causó gran devoción entre los bañezanos
ALMANZA
La Semana Santa de La Bañeza comenzó con la Procesión de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, que partió de la iglesia de El Salvador tras la última misa de la novena, en la que intervino la Coral del Milenario. La talla, fechada en el año 1600 y realizada en madera policromada por Luis de Vena y Juan de la Vega, y emblema de la cofradía, fue portada por medio centenar de braceros durante el recorrido hasta la capilla de la hermandad. El acto incluyó la entrega de un ramo de flores de la devota que pagó la novena de este año a su sucesora del año próximo. La banda de cornetas y tambores de la cofradía acompañó a la imagen en el itinerario, que despertó la devoción de los bañezanos que lo contemplaban. Completaban el desfile los cabildos del resto de hermandades y las águedas vestidas de mantilla.