| Reportaje | Una mañana en las carreras |
Antes muerta que sin talla
El primer día de las rebajas desborda la previsiones de los comerciantes y las tiendas se llenan de compradores, con una espectacular subida en las ventas de ropa, especialmente

Aglomeraciones y colas son habituales en estos días en las tiendas
Casi las once de la mañana. En la calle hay dos grandes dudas, casi existenciales. ¿Habrá alguien que conozca a más de dos participantes del nuevo Gran Hermano VIP?. ¿Cómo se pueden formar colas en las cajas de las rebajas en menos de media hora?. La exploración se inicia en un centro comercial con un triángulo verde muy grande colgado en la fachada. No más pistas. (Una muy pequeña, empieza por El Corte). A la entrada, suena «Lady Laura» en el circuito musical, pero no es para preocuparse, no canta Roberto Carlos. Es la versión de Tamara. La zona de caballeros está a tope, la de discos repleta y la librería... en fin, un poco más despejada. Son cosas de la idiosincrasia del país. El cartelón enorme anuncia que los sueters y las camisetas están a 11.95 euros, y debajo es como en los partidos políticos la semana de la confección de las listas para las elecciones: no hay puñaladas, pero los codos trabajan lo suyo. Los ascensores viajan repletos. El récord del día está en tres plantas de un tirón. Más, es imposible. «De aquí vamos directos a Adam's». Hay quien, para no perder tiempo, ya va planificando el siguiente punto de la escala. Señor... La estampa de rebajas por antonomasia es la primera planta. Gente deambulando por aquí y por allá, dependientas al borde de la transfusión de tila y luz, mucha luz por todas partes. «Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero» canta el slogan. «Si se pudiera hacer lo mismo con todo en la vida...» sonríe por lo bajini un marido resignado. «No pongas que lo he dicho yo, que somos suscriptores y mañana lo lee la fiera , ¡eh! Hay colas hasta en la administración de loterías del centro comercial. Palabrita. Cistierna está en más de una mente esta mañana. En la del Policía Local que dirige el tráfico en la Plaza de Santo Domingo, no. El termómetro tiene dos grados, el asfalto doscientos coches por metros cuadrado. La circulación también sufre los efectos del primer día de rebajas. A la altura de Alcázar de Toledo, tantas tiendas hay, tantas veces se multiplica el problema de la concentración. Zara mujer tiene lista de espera en las dos plantas. La de hombre vive un día calmado. Hay conclusiones que son difíciles de sacar sin caer en el sexismo. Vuelta al cole Cuatro púberes uniformadas de Pho de arriba abajo cruzan la calle. Son los últimos días de vacaciones antes de volver al cole y se nota. En Mango, la cola (con perdón) camufla hasta concejales del ayuntamiento local. A Descamps le han puesto una armadura de hierro en la fachada, en forma de andamios, pero ni por esas deja de entrar personal en busca de prendas y a Zaskya le llega la hora de cerrar con la sonrisa generalizada. Las Navidades han ido bien, pero los Reyes se han dado mejor, por lo visto. ¿Qué hace a la hora de comer la gente que sale de compras?. Seguir comprando, pero comida. Espacio León hace una pausa en la actividad frenética bajo la que se ha movido toda la mañana, y los restaurantes de comida rápida, los restaurantes que sirven rápida la comida y los que comen rápido la comida en los restaurantes, pueblan la tercera planta del populoso comercio de Eras de Renueva. A mediodía, Bershka y gresca dejan de ser lo mismo. Pero sólo por un ratito, porque en cuanto se acercan las cuatro de la tarde, otra vez el hormigueo de personal se adueña del panorama. Todavía penden del techo las bolas de Navidad, que hacer milagros es complicado, pero los imposibles necesitan un poco más de tiempo. Cae la tarde y los efluvios consumistas también. Sólo ha sido el primer día, y mañana toca volver a la carga. La visibilidad es mínima, por culpa de la meteorología de León. El cine es lo que tiene, que a veces tiene unos títulos muy ocurrentes. Gorilas en la niebla , se llamaba la película aquella...