Presencia en nuevas ciudades, descentralización y calidad del crédito, claves de la actuación
Caja España apela a las cifras del 2004 para incidir en su plan de expansión

Francisco Javier Ajenjo, director adjunto, y José Ignacio Lagartos, director general de Caja España
Caja España crece en todos sus ámbitos de actuación según los resultados presentados ayer en Madrid. José Ignacio Lagartos, director general de la entidad financiera, y Francisco Javier Ajenjo, director general adjunto, corroboraron la tendencia positiva y auguraron un futuro aún más boyante para el conjunto de áreas en las que opera. Desde las grandes actuaciones a la atención cercana y directa al cliente, los resultados obtenidos han de redundar en el cumplimiento del plan base, previsto de 2003 a 2006, tal y como explicaron los responsables de la presentación del informe. Según señaló Lagartos, el optimismo reinante en el acto celebrado ayer en la sede madrileña de la Asociación de la Prensa se asocia a tres apartados en los que Caja España ha puesto todo su empeño: «la consecución de los objetivos, la normalidad en la actividad del consejo de administración y el trabajo en equipo y a pleno rendimiento de la dirección», enumeró Lagartos. Respecto a los efectos de la crisis municipal vivida en el Ayuntamiento de León y a los posibles efectos colaterales que podían haberse dado en la entidad financiera, los representantes de la caja señalaron que «el funcionamiento del consejo de administración ha sido totalmente normal en este año». En este punto, Lagartos y Ajenjo alabaron la idoneidad de la ley de cajas a la hora a delimitar la composición de estamentos como el consejo. En cifras, una de las buenas noticias presentadas por Caja España fue la del crecimiento de un 37% de los beneficios antes de impuestos. Una tendencia que supone, según se destaca en el informe, dar la vuelta a los resultados obtenidos en la década de los noventa y principios del 2000. Una de las claves está en la descentralización en la toma de decisiones. Según los estudios, la cercanía y una mayor operatividad en las actuaciones resumen los nuevos tiempos en los que se quiere convertir a Caja España en referencia no sólo en Castilla y León. Y como el resumen anual tenía la novedad como gran noticia, Javier Ajenjo resaltó que «por primera vez en la historia, crecen más las inversiones». Asimismo, la presencia destacada en el mercado hipotecario es uno de los puntos que han resaltado en 2004 y sobre los que se incidirá en los próximos meses. Pero tanto Lagartos como Asenjo, lejos de centrarse en las cifras, detalladas exhaustivamente en el informe, quisieron añadir parte de la filosofía que se intenta imponer en Caja España. Y, en este aspecto, afirmaron que «la búsqueda de buenos resultados no se plantea como un objetivo a corto plazo, sino una carrera de larga duración y consolidación», advirtieron. De todo ello también dejaron claro que hay una voluntad de expansión que hará ver el logotipo de la entidad leonesa en nuevas capitales y comunidades autonómicas en las que hasta la fecha no tenía presencia. De todos esos proyectos, el que más llamó la atención de los asistentes fue la decidida opción de crear oficinas en el País Vasco, algo que plantearon con la normalidad de abrirse a nuevos lugares, atender a los ciudadanos de origen de la comunidad y proseguir una política similar como la que ya les ha llevado a Navarra y en la que aseguraron haber acertado plenamente una vez vistos los resultados. Otro aspecto en el que Caja España ha visto reflejado su trabajo, como se destacó en el acto de ayer, es en el referente a los créditos. La calidad de estos productos es considerado como objetivo y prueba ya palpable en la reducción de la morosidad registrada en los resultados de 2004.