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Rebeca Prada 5º de E. Primaria Colegio La Inmaculada (Ponferrada)
Ponferrada

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En un lugar de León, de cuyo nombre sí quiero acordarme, vivía un hidalgo alto y seco de carnes, llamado Alonso Quijano, pues no hacía nada más que leer libros de reciclaje. Un día decidió salir en busca de aventuras, ya que por su pequeña aldea no había nada que hacer, pues todo el mundo reciclaba a la perfección. Decidió llamarse D. Quijote del Reciclaje. Llegó hasta otro pueblo, llamado Pons-Ferrata, y allí buscó a una persona que quisiera ser el escudero de D. Quijote del Reciclaje. ¡Y lo encontró: se llamaba Punto Limpio! Al cabo de unos días D. Quijote y Punto Limpio llegaron a Las Médulas, empezando a recoger la basura en distintos montones, según sus componentes. Si otro día cualquiera nació la recogida selectiva. Elaboraron una lista con las cosas pendientes: -Enterrar los restos orgánicos (bajo los castaños). -Mojar el papel hasta hacer una pasta espesa (en el Gran Canal Romano). -Romper el vidrio hasta formar arenilla (con un almirez). -Prensar el plástico, hasta formar grandes cubos. (¿Estaría soñando y veía el futuro?). D. Quijote al ver los cubos pensó que eran gigantes; blandió su espada gritó: -¡Eh malandrines! ¡Homus cerdus! ¡Cochomanes! ¡No me venceréis! Y arremetiendo contra ellos los cortó la cabeza y todo quedó por el suelo de la mina... Y..., vuelta a empezar! (Hasta hoy... ¡cuándo aprenderemos!). 1397124194

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