Los casi 1.800 propietarios deberán de decidir en asamblea si aceptan o no el plan de futuro
La mejora del riego de las 3.700 hectáreas del canal de Castañón costará 28 millones
Incluye once poblaciones en cinco municipios, con el maíz como cultivo protagonista
La actuación en el área del canal de Castañón forma parte ya del nuevo programa del Plan Nacional de Regadíos, que en León incluye algo más de 50.500 hectáreas y una inversión que se acerca a los 365 millones de euros. Responsables de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias del Norte explicaron ayer a los regantes en Huerga de Frailes y Valdesandinas las principales características del proyecto de modernización previsto para esta comunidad de regantes, que cuenta 3.700 hectáreas y cerca de 1.800 propietarios. El ámbito territorial de esta zona de riego abarca once poblaciones (ver plano localizador) repartidas en cinco municipios, cuyo cultivo principal se centra en el maíz (un 75% de la superficie), mientras el resto del terreno se reparte entre la remolacha (15%), alubias y cereales. La actuación prevista contempla una inversión de 28 millones de euros para desarrollar una de las tres alternativas previstas: sin concentración, con ella o con superconcentración. En opinión del director técnico de la Seiasa del Norte Alberto Pulgar, la propuesta más viable es la primera con tres estaciones de bombeo y sus consiguientes costes energéticos para los regantes. El agua de este canal procede del pantano de Luna a través del azud de Santa Marina del Rey y resiste un consumo anual de 6.500 metros cúbicos por hectárea. Ahora, deberán ser los propietarios los que decidan si este proyecto de modernización sale o no adelante, ya que es preciso su apoyo en la asamblea general convocada por la Comunidad de Regantes del Canal de Castañón. Respecto a la financiación de esta obra, los representantes de la sociedad estatal explicaron su distribución: el 26% correrá a cargo de la Seiasa -reintegrable del año 26 al 50 a interés 0 y sin actualización-; el 24% de la comunidad de regantes a 25 años a través de un préstamo; el 20% de la Junta a fondo perdido y el mismo porcentaje de la Unión Europea también a fondo perdido. De este modo, el coste anual por hectárea para cada propietario será de 75 euros, a los que hay que añadir otros 66 de costes energéticos. Si finalmente los regantes apuestan por este plan, la comunidad deberá firmar un convenio con la Junta y Seiasa. Posteriormente comenzará la redacción del proyecto, que deberá ser aprobado por los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente. Tras la adjudicación de las obras, la duración de los trabajos será de 18 meses. Para el presidente de la junta directiva de esta comunidad de regantes, Tomás Lobato, «el plan supone una buena oportunidad para toda la zona, eso es indiscutible; no podemos perder este tren y que los agricultores no se preocupen que otros cultivos vendrán».