Los trabajadores solicitan a la Junta y al Gobierno que sean los garantes del nuevo plan de futuro
El comité exige la unión de Vitatene y Antibióticos para negociar el plan
La asamblea rechaza, además, el expediente de regulación temporal de 60 empleos La reun

DANIEL
La asamblea general de trabajadores de Antibióticos, celebrada ayer en el salón de actos del Conservatorio de León, sirvió para que los empleados aceptaran iniciar las negociaciones con la multinacional Sir Fidia en una votación resuelta por unanimidad. La reunión contó con la presencia de 200 trabajadores y en ella se trataron diversos aspectos. Entre ellos cobraron especial relevancia las puntualizaciones a lo propuesto por la multinacional, y es que los trabajadores no aceptan en ningún caso el expediente de regulación temporal, merced al cual 60 empleados deberían desligarse de la empresa durante dos años, y exigen una garantía de unión entre Vitatene y Antibióticos de modo que la reflotación de la industria tenga en la unión de ambas factorías una continuidad eficiente, «Vitatene y Antibióticos han de ser todo uno, una única unidad de proceso», puntualiza José Eugenio Toral, presidente del comité de empresa. De hecho estas dos peticiones marcan el inicio de las negociaciones con la multinacional italiana, solicitudes a las que se unen la exigencia del pago del incremento del IPC de los años 2004 y 2005 en los emolumentos de los empleados y el requerimiento de la Junta de Castilla y León y el Gobierno como garantes de un futuro acuerdo. El papel de las administraciones A esa petición de unificación de salarios en función del incremento del IPC, se une la solicitud de garantías las administraciones central y autonómica de modo que establezcan las pertinentes penalizaciones a la empresa en caso de incumplir lo pactado. Este sistema podría pasar por la devolución de la totalidad de las ayudas recibidas, tanto directas como indirectas, en el caso de no cumplir el plan. El responsable autonómico de la Federación de Industrias Afines (FIA) de UGT, Manuel López, ya aseguró que lo que no están dispuestos a consentir es que los «italianos sigan cobrando y gastando todas las ayudas públicas sin control, proyecto tras proyecto». Los «no prejubilados» Las prejubilaciones propuestas por Sir Fidia suscitan una gran incertidumbre entre los que no pueden acogerse a ese sistema de prejubilación, que son la mayoría de los trabajadores. En la asamblea general se hizo hincapié en la necesidad de abordar nuevas fórmulas, de modo que los no prejubilados no caigan en el olvido de la empresa y se vele tanto por los que se van a ir como por los que se quedan.