Diferencias entre los que ofertan y los que piden
Sir Fidia había propuesto un plan para reactivar el complejo de Antibióticos en dos frentes. En primer lugar planteó la inversión 25 millones de euros para todo el complejo y en segundo elaboró una fórmula social que supone la prejubilación de 76 trabajadores -los mayores de 54 años- y la retirada de las funciones laborales en la empresa de 60 trabajadores durante dos años, plazo durante el que tendrían lugar las inversiones. La inyección económica vendría a duplicar la producción de Vitatene, elaborar nuevos productos e incrementar las líneas de investigación en I+D. Por su parte, los trabajadores matizan todas las ofertas asegurando que el plan sufre carencias importantes. En primer lugar la inversión propuesta, de un total de 25 millones de euros, sólo destina nueve millones a la factoría de Antibióticos, lo que los trabajadores consideran un parche momentáneo; «la mayoría de la inversión se centra en Vitatene, por lo que demandamos que también se apueste por Antibióticos, para nosotros la solución pasa por unir las dos factorías bajo una única unidad de proceso», argumenta José Eugenio Toral, presidente del comité de empresa. En segundo lugar Toral asegura que el plan social propuesto «ha de sufrir una serie de mejoras importantes»; los trabajadores esgrimen un «no» tajante al expediente de suspensión de 60 trabajadores y sostienen que una de las soluciones para evitar dicho expediente pasa por la reducción de la edad establecida en las prejubilaciones, «lo que serviría para garantizar en cierto modo la estabilidad», pero que dejaría a los que no pueden acogerse a la prejubilación al margen de las mejoras y con la incertidumbre de caer en la lista de los 60 suspendidos.