El empresario compró hace dos años en Asturias Coto Minero de Narcea y Antracitas de Tineo | Análisis | Casi un siglo de historia |
Alonso lanza una opa sobre Hullas del Coto Cortés por 38 millones La identidad se mantiene Adquisición del lavadero
La minera del Banco Pastor produce más de 500.000 toneladas y emplea a 348 personas

Victorino Alonso amplía sus empresas en las cuencas asturianas
El Grupo de Empresas Victorino Alonso hizo ayer pública una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por el 100% de las acciones de Hullas del Coto Cortés, la minera asturiana cuyo accionista mayoritario es el Banco Pastor. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendió la cotización de esta empresa al darse a conocer la intención del empresario minero leonés, que ofrece 10,7 euros por cada una de las 3.575.000 acciones de Hullas del Coto Cortés (que ayer cerraron cotización a 9,75), cuyo valor nominal es de 1,2 euros. La prima es del 15% sobre la media de cotización de los últimos seis meses. El importe global de la oferta asciende a 38,252 millones de euros. El Grupo Alonso explicó ayer los motivos por los que realiza esta operación, que se centran en intentar fortalecer su estrategia empresarial «en dos vertientes que se complementan»: por un lado la consolidación del grupo minero como sector de referencia de la empresa; y por otra el incremento de las garantías para que las entidades bancarias sigan financiando la política de diversificación que lleva a cabo el grupo en los últimos años «hacia otros sectores de actividad de cara a seguir creando riqueza y empleo para las zonas mineras». La adquisición de Hullas del Coto Cortés (que mantendrá su identidad empresarial y no será absorbida por ninguna de las empresas del grupo) completa el mapa de Uminsa en Asturias, que impulsó hace dos años con la compra de dos explotaciones cercanas: Coto Minero de Narcea y Antracitas de Tineo, ambas fusionadas por absorción con Uminsa. La primera de ellas se encontraba entonces en situación de quiebra técnica. La OPA actual se ha realizado sobre una empresa que desde el Grupo Alonso califican de «referencia en la investigación e innovación minera», y por razones de proximidad con las anteriores. El Grupo Alonso tiene concentrada la mayor parte de su actividad minera en las empresas Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) y Unión Minera del Norte (Uminsa); y en los últimos cuatro años ha llevado a cabo un proceso de diversificación en construcción con empresas como Ferpi Construcciones y Obras (para subcontratas); Peninsular y Contratas (empresa concesionaria), Norfesa (áridos y productos de cemento) y ATP (logística de proyectos técnicos). También ha adquirido Televisión de Gijón. En la actualidad tiene más de 6.000 empleados, mil de ellos en construcción. Hullas del Coto Cortés mantendrá su identidad como empresa minera asturiana y no será absorbida por ninguna de las que forman el Grupo Alonso, hicieron hincapié ayer fuentes de la empresa leonesa. La minera asturiana inició su actividad en 1919, con un yacimiento de siete kilómetros en Cerredo, en el concejo de Degaña. Su actividad estuvo siempre ligada a León, primero con el ferrocarril de vía métrica que llegaba hasta Caboalles de Arriba, desde donde se trasladaba en el ferrocarril de la MSP; y entre 1941 y 1966 con dos centros de trabajo en León, uno de ellos el lavadero de Caboalles y otro el cargadero de Ponferrada. Estos centros y los grupos Mangueiro y Jatera, en Asturias, fueron cerrados en 1976 y la producción subterránea se centró en el grupo Cerredo. Por aquellos años se construyó también una carretera que une el lavader con la central de Anllares y con la carretera de Ponferrada a La Espina. También se inició una explotación a cielo abierto en la parte más alta del yacimento; que en el 2000 se amplió en 70 hectáreas. Hasta 1997, la empresa apuesta por la mecanización y la innovación, hasta que aprueba el Plan de Modernización, Reestructuración y Racionalización 1998-2005, que contemplaba la reducción de la producción en 129.100 toneladas al año; la prejubilación de 318 personas y la recolocación de 116. Con el Plan del Carbón actual la producción quedaba limitada a unas 500.000 toneladas al año con ayudas al funcionamiento. También ha realizado esfuerzos en medio ambiente, con plantación de árboles y tratamiento de aguas. La incursión del empresario leonés en el mercado minero asturiano dio un paso más a principios de este mes con la adquisición del lavadero de Antracitas de Gillón, en Vega de Rengos, tras el cese de la actividad de esta empresa. Fuentes del Grupo Alonso indicaron que la compra del lavadero se debe a la proximidad con el resto de las explotaciones que la empresa tiene en Asturias. Este lavadero tiene capacidad para medio millón de toneladas anuales, lo que desató de nuevo los rumores de que Alonso pretende hacerse con el control de Carbonar, que junto con la propiedad de Hullas del Coto Cortés le llevaría a tener el monopolio de la antracita en la cuenca del Narcea. Carbonar tiene actualmente un cupo térmico de más de 200.000 toneladas, pero produce otro tanto al margen de las subvenciones. La empresa, una de las más rentables del sector, cuenta con alrededor de 200 trabajadores. Alonso explota también, a través de la MSP, una mina a cielo abierto en Tormaleo.