| Entrevista | Mauro Guillén |
«La biotecnología y la agricultura ecológica son potenciales leoneses»

Mauro Guillén, ayer en la Facultad de Económicas de León
Mauro Guillén (León, 1964) es catedrático en la primera escuela de negocios de Estados Unidos. Ayer participó en el Master en Dirección de Empresas de la Universidad de León, donde expuso las conclusiones de su último libro. -¿Cuáles son las principales tesis de su investigación sobre el auge de la empresa multinacional española? -En este libro, financiado por la Fundación Rafael del Pino, se hace balance sobre ese proceso vertiginoso de inversión en el exterior que se ha producido en los últimos quince años, y sobre las consecuencias que ha tenido para España en términos de la globalización de la economía, la política exterior, la imagen exterior,... También cuáles van a ser los pasos y los retos a los que se enfrenta la empresa española. -¿Cuáles son esos retos? -Primero que las grandes empresas multinacionales tienen una implantación fuerte en España, Portugal y América Latina, pero esas tres zonas suponen sólo un 10% de la economía global, queda todavía el 90%. Queda lo más difícil, entrar en Europa, EE.UU. y Asia. Ahora no pueden parar este proceso de expansión internacional, algunas lo harán bien y otras van a tener dificultades. Para las empresas medianas el principal problema será la falta de escala, además de la inversión tecnológica y la mejora de productos. -¿Hay alguna conclusión que se pueda extrapolar a las empresas más pequeñas? -Hay varias empresas de Castilla y León que han invertido fuera, sobre todo del sector automóvil. Pero hay otras de los grupos de metal y servicios que también salen. Al estar en un mercado abierto, la competencia ha venido aquí, y no te puedes quedar en la mentalidad de vender sólo en tu mercado. Tienen que salir afuera y establecer algún punto en los mercados que para la empresa son importantes. -La mayoría de las empresas leonesas son micropymes, pero están intentando organizarse a través centrales de compras, redes logísticas y otras infraestructuras comunes para acceder a los mercados exteriores. -Hay muchas empresas que por su escala o dimensión no se pueden permitir el lujo de realizar ellas mismas inversiones, y ahí es donde esas redes de colaboración son muy importantes. Otro asunto es aprovechar las relaciones con clientes de mayor tamaño en España para buscar mercados fuera. Las empresas de menor dimensión tienen que hacer uso de sus contactos. -La actuación de las cámaras de comercio con sus misiones al extranjero ¿es importante en este aspecto? -Muy importante, y es además una prioridad para ellas. A través de su labor informativa y de sus redes de oficinas en el exterior pretenden que cada vez más las pymes se sumen a la economía global. También el Icex, y después de varios años de falta de coordinación estas dos instituciones están uniendo esfuerzos. -Las autonomías también tienen sus propios organismos para promocionar la exportación. -Es un caballo de batalla, efectivamente se han multiplicado las iniciativas, ahora lo que falta es coordinación. -Una vez conseguida esta coordinación, ¿podrían beneficiarse todo tipo de empresas, o hay un límite de dimensión a partir del cual es imposible acceder al exterior? -La coordinación y las actuaciones institucionales son un primer paso para ayudar a aquellas empresas que se sientan desaventajadas por su tamaño, pero tarde o temprano la empresa se tiene que buscar sus propios medios. No pueden apoyarse indefinidamente en estas iniciativas para establecer su presencia en el exterior, eso sólo debe ser un trampolín. Pero para las muy pequeñas es muy importante contar con esa ayuda al principio. -Castilla y León está desarrollando una red logística, una infraestructura para salir físicamente al exterior. ¿Es también necesaria esta parte práctica de la ayuda a la exportación? -Por supuesto, todas estas iniciativas son muy importantes. El único peligro es que las empresas piensen que ellas no tienen que dedicarse a crear esas infraestructuras, porque la administración lo hace por ellas. En realidad es una solución transitoria, mientras la empresa adquiere dimensión y experiencia, pero luego tienen que establecerse por su cuenta. -Aunque su trabajo le mantenga lejos de León, ¿plantea alguna salida para el desarrollo de la economía provincial, cuando los que eran sus sectores básicos llevan años en crisis? -Hay sectores que existen en León y se podrían potenciar más, como han hecho otras autonomías. Por ejemplo en la agricultura ecológica, que Galicia está mucho más adelantada que León; y dentro de la provincia El Bierzo está más adelantado que otras comarcas. Esa puede ser una salida muy buena a otros tipos de agricultura, porque tienen precios más altos y márgenes más amplios, así que si se tiene éxito ahí se pueden tener rentabilidades interesantes. Pero en la economía global sólo se puede competir de una manera, y es con capital humano. León debe invertir en educación, en la relación entre la Universidad y las empresas. Por ejemplo, cuenta con un foco importante en biotecnología o en farmacia, habría que seguir peleando por mantener la presencia en este tipo de sectores que emplean el capital humano. También la agricultura económica es intensiva en conocimientos. -Sin embargo, uno de los principales problemas de la provincia es la «fuga» de jóvenes, en general bien formados, porque no tienen dónde trabajar. -Por eso es fundamental fomentar el traslado del conocimiento que se crea en la Universidad a las empresas, a través de vehículos que permitan crear esas empresas. Sería bueno crear un organismo que potencia las ideas interesantes que surjan de estos centros de investigación para crear empresas. -¿En qué se encuentra investigando actualmente? -En capital riesgo, el sector que se dedica a buscar dinero para apoyar a emprendedores Trato de estudiar por qué en algunos países el sector es muy dinámico, y en otros como España funciona muy poco. Uno de los principales problemas para crear empresas, sobre todo de alta tecnología, que son también de alto riesgo, es no tener un sector de capital riesgo poco desarrollado. Sería interesante atraer a grupos de capital riesgo de otros países para que inviertan con las firmas locales.